El anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre la licitación de plazos fijos del FGS para apuntalar el crédito hipotecario tuvo una recepción con matices en el sector de la construcción. Si bien desde la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) valoraron la decisión, advirtieron que el volumen comprometido tendrá un impacto acotado.
El anuncio del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre la licitación de plazos fijos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para apuntalar el crédito hipotecario tuvo una recepción con matices en el sector de la construcción. Desde la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) valoraron la decisión, pero advirtieron que el volumen comprometido tendrá un impacto acotado y no modificará de inmediato el escenario del sector.
“Esto va en el sentido correcto, a los bancos la medida les parece razonable y la iniciativa es adecuada”, señaló Gustavo Weiss, presidente de Camarco, a LA NACION.
Weiss opinó sobre la escala de los montos: “Los dos billones de pesos que Caputo menciona como tope para esta operatoria representan unos 13.000 créditos de 100.000 dólares. No es un enorme volumen, pero es un principio. Si le soluciona el problema a 13.000 familias, bienvenida sea la medida, pero no va a solucionar ni modifica la situación actual del sector”.
La medida anunciada por el Palacio de Hacienda apunta a extender los plazos de colocación del FGS en entidades financieras a períodos de entre uno y cinco años, mediante licitaciones periódicas con tasas mínimas requeridas. Weiss aclaró sobre el esquema: “Esto lo venían hablando con los bancos, no con nosotros en la cámara”.
“Los créditos hipotecarios anunciados hasta ahora irán sobre el producto terminado. Con el tiempo, a medida que se vayan vendiendo, la inversión se trasladará sobre la construcción, pero no es algo directo”, detalló.
Al tratarse de líneas bancarias que requieren el título de propiedad y la escritura para el desembolso, se espera que los recursos se vuelquen casi con exclusividad para la compra de inmuebles ya terminados o unidades usadas, adelantó Weiss.
De acuerdo con el índice de Camarco para julio, el costo de construir acumula un incremento del 17% en los primeros siete meses de 2026. El indicador avanza por debajo de la inflación general, pero marcó una aceleración frente al 10,3% registrado en el mismo período del año pasado.
“Desde Camarco venimos sosteniendo que es imprescindible dar créditos hipotecarios y que el único lugar donde se pueden fondear es el FGS”, concluyó Weiss, y fijó la postura del sector: “Hay que seguir profundizando: el volumen de crédito anunciado no es enorme. En el futuro, nuestra propuesta es que los fondos del FGS sigan financiando estas hipotecas, pero en mayor volumen”.
Según el último relevamiento de la Unión Industrial Argentina (UIA), la actividad vinculada a la construcción volvió a exhibir señales de debilidad en julio, con una caída desestacionalizada del 4,2% mensual en los despachos de cemento, mientras que el índice Construya —que concentra la venta de insumos para el sector— retrocedió un 0,8% respecto de junio.
En lo que va de 2026, ambos indicadores acumulan bajas del 3% y del 0,6% frente a 2025, respectivamente, y se sitúan por encima de un 20% por debajo de los registros de 2022.
