Catorce de las 23 provincias que publicaron sus cuentas gastaron más de lo que recaudaron en 2025, revirtiendo el superávit logrado en 2024.
En 2024, seis provincias gastaron más de lo que recaudaron. Un año después, esa cifra ascendió a catorce sobre las veintitrés que publicaron sus cuentas, según un informe del Instituto de Investigaciones Económicas Libertad y Progreso.
En 2023, las provincias gastaron en conjunto $101,7 por cada $100 que recibieron. En 2024 redujeron esa relación a $98,9, alcanzando un superávit. En 2025, la relación volvió a $102,1, superando el desequilibrio previo al cambio de gobierno.
El informe indica que el gasto total de la Nación se redujo de 19,3% del PBI en 2023 a 14,5% en 2025, mientras que la carga tributaria nacional disminuyó cerca de tres puntos del producto. Según el Iaraf, el alivio tributario nacional llegaría a 4,7 puntos en 2027.
En las provincias, la mejora fiscal de 2024 se concentró en la caída de los gastos de capital, que pasaron de 12,5% a 9,5% de los ingresos. El gasto corriente pasó de 89,2% a 89,4% y luego subió a 92,4% en 2025. El gasto en personal bajó de 43,8% a 43% en 2024, pero subió a 44,6% en 2025.
La recaudación propia de las provincias pasó de representar 30% de los ingresos totales en 2023 a 31,9% en 2025. El informe señala que parte de ese aumento se explica por la menor participación de los recursos enviados por la Nación.
Entre 2005 y 2019, las provincias gastaron en promedio $102,5 por cada $100 recibidos, según el informe.
En 2025, Tierra del Fuego gastó $116,3 por cada $100 de ingresos; Chubut, $108,2; Santa Cruz, $106,3; y Buenos Aires, $105,9. CABA pasó de 91,7% en 2023 a 101,5% en 2025. Salta y San Luis se mantuvieron por debajo de $100.
El informe sostiene que para bajar impuestos provinciales de forma permanente se requiere reducir gastos, como hizo la Nación. Menciona a Ingresos Brutos como el principal impuesto provincial, que grava las ventas en cada etapa de producción y se acumula a lo largo de la cadena.
Si las provincias regresaran a la relación entre gastos e ingresos de 2024, liberarían recursos equivalentes a 3,2 puntos de sus ingresos, lo que permitiría financiar una reducción cercana al 10% de toda la recaudación tributaria propia, según el informe.
