El presidente Javier Milei volvió a la actividad pública tras un agosto de escasa presencia oficial. En un discurso en Misiones, defendió su programa económico y se refirió a la cuestión Malvinas, que generó reacciones del Reino Unido y Chile.
El presidente Javier Milei retomó su agenda pública tras un mes de baja exposición, en el que delegó actividades oficiales en su hermana, Karina Milei. Durante ese período, el mandatario no visitó la Casa Rosada y tuvo escasa actividad visible, según registros oficiales.
El regreso del presidente coincidió con su discurso por cadena nacional sobre las Islas Malvinas, que generó respuestas del Reino Unido y Chile. El gobierno británico afirmó que está dispuesto a usar su poder militar para mantener el control de las islas. El canciller chileno, por su parte, declaró que no impedirá el desarrollo de una ruta marítima entre Punta Arenas y Puerto Argentino, que abastecería el proyecto petrolero de la administración de las islas.
En el ámbito político interno, el presidente Milei celebró una victoria legislativa en la Cámara de Diputados el 26 de agosto, en el marco de la votación de un proyecto de reforma de la carta orgánica del Banco Central. Además, encuestas de opinión pública recientes mostraron que la aprobación de la figura del presidente dejó de caer, tras varios meses de descenso.
En un discurso ante expertos en temas financieros en Misiones, el presidente se refirió a su política económica y sostuvo que no modificará el programa actual. “No voy a aprovechar este momento para cambiar las cosas”, declaró. El mandatario también mencionó los datos de inflación que difundirá el INDEC en los próximos días, que según economistas mostrarían una desaceleración en el ritmo de crecimiento de los precios.
El gobierno enfrenta interrogantes sobre la sostenibilidad política del plan económico, que prioriza la macroeconomía y que, según críticos, genera consecuencias en el empleo y la actividad económica. El peronismo, principal fuerza opositora, no logra resolver una interna entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof, lo que según analistas fortalece la imagen del oficialismo como fuerza más ordenada.
