El presidente de China, Xi Jinping, realizará durante septiembre visitas de Estado a Kirguistán y Egipto, participará en la cumbre de los Brics en India y se reunirá con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Washington.
El presidente de China, Xi Jinping, pondrá en marcha una agenda internacional durante septiembre que incluye visitas de Estado a Kirguistán y Egipto, su participación en la cumbre de los Brics en India y un encuentro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca.
Según informaron fuentes oficiales, el objetivo de esta gira es presentar a China como un socio confiable en un contexto global de incertidumbre geopolítica. El despliegue resulta inusual para Xi, quien redujo sus viajes al exterior desde la pandemia. Entre 2021 y 2025, realizó 25 visitas internacionales, mientras que los presidentes estadounidenses efectuaron 51 en el mismo período.
Julian Gewirtz, exdirector de Asuntos de China del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos durante el gobierno de Joe Biden, afirmó que esta agenda es una oportunidad para que Xi demuestre que China tiene amigos y opciones en todo el mundo, mientras Washington se distancia de varios de sus socios históricos.
Craig Singleton, director del Programa de China de la Fundación para la Defensa de las Democracias, sostuvo que Xi muestra capacidad para relacionarse con distintos actores internacionales, incluido el presidente ruso Vladimir Putin, el Sur Global y Trump, y que busca transmitir a Washington que China cuenta con profundidad diplomática y opciones estratégicas.
La estrategia china se orienta especialmente a los países en desarrollo, donde Pekín intenta presentarse como una alternativa estable y ampliar su influencia en el llamado Sur Global. Henrietta Levin, investigadora del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, declaró que el mensaje general es que China será un socio confiable y que su crecimiento beneficia a todo el mundo.
Egipto constituye uno de los casos de esta estrategia. Xi llegó al país después de que Estados Unidos aplicara sanciones contra una filial de un banco egipcio. La visita coincidió con el cierre de ejercicios militares conjuntos entre China y Egipto, práctica iniciada el año pasado. Gewirtz señaló que las sanciones estadounidenses brindaron a Xi una oportunidad para solidarizarse con Egipto ante la presión financiera de Washington.
Durante su estancia en Washington, Xi no tiene previsto participar en la Asamblea General de Naciones Unidas, aunque su visita coincide con ese evento. Singleton afirmó que esta decisión indica que Pekín prefiere escenarios donde pueda tener mayor margen de acción y marcar la agenda.
