La Semana Santa, momento central del calendario litúrgico católico que conmemora la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, ya tiene fecha para el año 2026. Según el cálculo establecido por la Iglesia, las celebraciones se desarrollarán entre el domingo 29 de marzo y el domingo 5 de abril.
Un fin de semana largo con particularidad
En Argentina, esta celebración tiene un impacto directo en el calendario laboral y de descanso. El Viernes Santo es feriado nacional inamovible, mientras que el Jueves Santo es considerado día no laborable. Para 2026, el Jueves Santo cae el 2 de abril, fecha que también es feriado nacional por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. Esta coincidencia podría generar un período de descanso de cuatro días consecutivos, aunque el calendario oficial de feriados para ese año aún debe ser confirmado por el Gobierno Nacional.
¿Por qué cambia la fecha cada año?
La movilidad de la Semana Santa responde a una regla eclesiástica fijada en el Concilio de Nicea (año 325). Se estableció que la Pascua de Resurrección debe caer en el primer domingo después de la primera luna llena que ocurre tras el equinoccio de primavera en el hemisferio norte (equivalente al otoño en el sur). Este sistema, basado en ciclos lunares y solares, hace que las fechas varíen cada año, pudiendo oscilar entre el 22 de marzo y el 25 de abril.
El significado de los días santos
La Semana Santa es un período de intensa actividad religiosa, con un significado específico para cada jornada. Comienza con el Domingo de Ramos, que recuerda la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén. Los días siguientes (Lunes, Martes y Miércoles Santo) están dedicados a la reflexión sobre los últimos enseñanzas de Jesús y la traición de Judas.
El Triduo Pascual: el corazón de la celebración
La parte más solemne inicia con el Jueves Santo, con la conmemoración de la Última Cena y la institución de la Eucaristía. El Viernes Santo es día de duelo, dedicado a la Pasión y Crucifixión de Cristo. El Sábado Santo es un día de silencio y espera, que culmina con la Vigilia Pascual en la noche, dando paso a la alegría de la Resurrección, celebrada el Domingo de Pascua.
Este ciclo está precedido por la Cuaresma, un tiempo de preparación de 40 días que inicia con el Miércoles de Ceniza. Para millones de fieles en Argentina y el mundo, más allá de los aspectos festivos y turísticos, estas fechas representan un momento profundo de fe, recogimiento y renovación espiritual.
