En el marco de la investigación por las ‘Propo Fest’, surgió un video promocional de un curso de anestesia protagonizado por uno de los médicos implicados. La causa judicial busca determinar el desvío de medicamentos de uso restringido de un hospital porteño.
La muerte por sobredosis del anestesiólogo Alejandro Zalazar, el pasado 23 de febrero, puso al descubierto una red de fiestas clandestinas organizadas por profesionales de la salud con fármacos desviados de hospitales. En medio de la investigación, apareció un video promocional de un curso de anestesia protagonizado por Hernán Boveri, uno de los médicos investigados.
El video, grabado en una sala de operaciones, muestra a Boveri invitando a sus colegas a un curso de anestesia intravenosa de la asociación EuroSIVA, que se realizaría en Buenos Aires. Este material cobra un nuevo contexto a la luz de la causa judicial en la que Boveri y la residente Delfina Lanusse están imputados.
La investigación, que gira en torno a las llamadas ‘Propo Fest’, determinó que gran parte de los fármacos y elementos de inyección hallados en el domicilio de Zalazar habían sido sustraídos del circuito interno del Hospital Italiano. Los medicamentos involucrados, como propofol y fentanilo, son de uso restringido y controlado.
La hipótesis principal de los investigadores no apunta al narcotráfico, sino a una presunta administración fraudulenta en perjuicio del hospital. En allanamientos realizados en propiedades de los imputados se encontraron insumos médicos, como tubos con anestesia, jeringas y agujas.
La causa aún no tiene una carátula formal, pero podría encuadrarse en las figuras de hurto, con una pena máxima de dos años, o de administración fraudulenta, que prevé penas de hasta seis años de prisión.
