Mia Louise Brucehoy, de 22 años, relató en redes sociales la experiencia de un embarazo críptico que culminó con el nacimiento de su hija en el baño de su casa, tras meses de malestares no diagnosticados.
Mia Louise Brucehoy tiene 22 años, pero a los 19 vivió una experiencia que ella misma describe como “una locura”. En un video compartido en TikTok, que superó 1.7 millones de reproducciones, relató el momento en que dio a luz a su hija en el baño de su casa sin saber que estaba embarazada.
“Decidí hacer este video porque acabo de dejar a mi hija, que ya tiene casi tres años, en la guardería, y a veces me doy cuenta de que esto no es normal”, explicó Mía. La joven destacó que su intención es servir como recordatorio para defender la salud propia, ya que consultó a su médico de cabecera y llamó a emergencias antes del parto porque sabía que algo no andaba bien, pero no recibió un diagnóstico acertado.
Todo comenzó a fines de 2022, cuando Mía regresó a su casa tras un intento fallido de estudiar en Londres. En Navidad sufrió una infección renal, en enero dos infecciones en el pecho y luego contrajo Covid, lo que dejó su sistema inmunológico “muy debilitado”. La situación empeoró con problemas estomacales persistentes. “Mi estómago se sentía duro como una piedra, pero no tenía panza, seguía teniendo mis periodos menstruales y tomaba la pastilla anticonceptiva”, detalló.
Tras consultar al médico, le realizaron análisis por celiaquía, intolerancias y alergias. La posibilidad de un embarazo no fue considerada, ya que había tenido su último período la semana anterior y el profesional no palpó nada extraño en su vientre. Le diagnosticaron una gran deficiencia de hierro y vitamina D.
En mayo, comenzó un nuevo trabajo que realizaba con “absoluta agonía” debido al dolor. Los analgésicos no surtían efecto. Un fin de semana, el dolor se volvió insoportable y su madre llamó a emergencias. Mientras esperaba la ambulancia, Mía corrió al baño creyendo que se había orinado. “Tras mucha agonía al pujar, sentí un alivio repentino y luego escuché un llanto. Miré hacia abajo y le grité a mi madre: ‘¡Mamá, ven ahora, hay un bebé en el inodoro!'”, narró.
Su hija pesaba más de 3 kilos, a pesar de que Mía no había desarrollado panza durante la gestación. Llegaron al lugar dos ambulancias, paramédicos, policía e incluso una ambulancia aérea. Un especialista en sepsis determinó que ambas tenían una infección. Fueron trasladadas urgentemente al hospital, cada una en una ambulancia diferente, con escolta policial.
En el hospital, un equipo de entre 30 y 40 médicos asistió a Mía. Los médicos le indicaron a su madre que si sobrevivían esa noche, estarían bien. “Afortunadamente así fue. Mi hija es ahora lo mejor que me pasó y la mejor sorpresa”, afirmó Mía, quien es madre soltera. Este caso es conocido como embarazo críptico.
“Comparto mi historia porque es una experiencia peligrosa, aterradora y que cambia la vida, y quiero ayudar a otros que puedan pasar por lo mismo”, concluyó.
