Un programa de fortalecimiento del sistema público, que incluye equipamiento y capacitación, busca mejorar el acceso y la calidad de atención en hospitales y centros de salud de diversas provincias.
Según datos del Censo Nacional 2022, el 35,8% de la población argentina depende exclusivamente del sistema público de salud, sin cobertura de obra social o prepaga. Esta realidad pone en evidencia la importancia de la infraestructura y la capacitación en el sector.
En este contexto, iniciativas de inversión social en salud buscan generar cambios concretos. En Puerto Madryn, por ejemplo, la incorporación de un equipo para estudios neurológicos en el hospital zonal evitó que los pacientes, especialmente niños, debieran trasladarse 60 kilómetros para realizarlos. “Ahora podemos mejorar el acceso, agilizar los tiempos y facilitar técnicamente la realización del estudio”, explicó Gisela Guerreira, neuróloga infantil del Hospital Zonal de Puerto Madryn.
El programa de Mejora en Hospitales y Centros de Salud, impulsado por el Banco Galicia desde 2009, se enfoca en tres ejes: identificar necesidades críticas, incorporar equipamiento clave -especialmente en atención primaria, donde se resuelve un alto porcentaje de las patologías- y capacitar a los equipos de salud. Durante 2025, la entidad destinó más de 220 millones de pesos a esta estrategia, alcanzando a 70 hospitales en todo el país, capacitando a más de 5.000 profesionales e impactando en más de 1,8 millones de personas. En total, desde su creación, se han acompañado 226 instituciones en las 24 provincias.
Los resultados se observan en distintos puntos del territorio. En Lincoln, la incorporación de equipamiento optimizó la atención no solo en el hospital, sino también en 13 centros de salud de la zona. En Tres de Febrero, una posta sanitaria comenzó a atender localmente a mujeres embarazadas, niños y adultos en contextos de alta vulnerabilidad.
Para su implementación, el programa trabaja en alianza con organizaciones especializadas como Surcos Asociación Civil y Fundación Trauma, que aportan diagnóstico técnico y formación. “Lo valioso de este modelo es que va más allá de la donación tradicional. Incorpora evidencia, medición de impacto y una lógica de trabajo colaborativo”, destacó Alejandra Sanchez Cabezas, Directora de Surcos.
Además, cuenta con un componente de anclaje territorial, donde colaboradores de sucursales del banco en todo el país identifican necesidades locales y articulan con las instituciones de cada comunidad.
