La combinación de inteligencia artificial con modelos virtuales de pacientes permite simular y analizar terapias contra el cáncer, buscando mayor precisión y reducción de tiempos en diagnósticos y tratamientos.
Cada año, el cáncer se cobra alrededor de 10 millones de vidas a nivel global, según datos de la American Cancer Society, que también indica la existencia de unos 19 millones de personas con diagnóstico. En este contexto, la tecnología emerge como una herramienta para mejorar el acceso a tratamientos oncológicos y reducir la mortalidad.
En el ámbito de la salud, han ganado terreno los gemelos digitales: modelos virtuales de objetos o sistemas físicos que permiten simular su comportamiento con precisión. Esta tecnología, que tiene sus raíces en sectores como la aeronáutica, se aplica ahora en medicina. "Los gemelos digitales representan una evolución muy significativa en la forma en que se diseñan y desarrollan los ensayos clínicos", explicó Carolina Sian, directora de Asuntos Regulatorios de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe). Según detalló, mediante modelos computacionales que integran datos biológicos, clínicos y poblacionales, es posible disminuir la incertidumbre simulando escenarios terapéuticos con alto nivel de precisión, lo que permite optimizar protocolos y acortar tiempos para que los tratamientos lleguen a los pacientes.
La convergencia con la inteligencia artificial (IA) potencia estas capacidades. "Los gemelos digitales que incorporan inteligencia artificial permiten no solo planificar un tratamiento, sino que, con el soporte de la IA, se pueden identificar automáticamente posibles hallazgos en la región anatómica, como por ejemplo, un nódulo pulmonar o una lesión en la próstata, que podría ser un indicio de cáncer", señaló Mario Amadio, director de Siemens Healthineers Argentina.
La propuesta de esta empresa, con presencia global y más de 120 años de trayectoria, es crear un clon digital o "avatar" matemático y biológico del paciente. Este modelo funciona como un entorno de pruebas seguro donde se pueden realizar cientos de simulaciones computarizadas para testear tratamientos oncológicos antes de aplicarlos en la persona. En un contexto donde las terapias suelen ser agresivas, esta aproximación busca identificar el camino con mayor probabilidad de éxito.
Entre los beneficios destacados se encuentran la reducción de costos operacionales, la optimización de recursos en clínicas y hospitales, y una mayor precisión diagnóstica y de tratamiento, con tiempos más cortos. "En el caso de pacientes con cáncer de próstata, por ejemplo, se pueden realizar diagnósticos guiados por IA en segundos y validados por un experto", ejemplificó Amadio. Agregó que algoritmos de IA permiten encontrar nódulos pulmonares con una precisión cercana al 93%, similar a la de un radiólogo experto, pero reduciendo los tiempos de interpretación en aproximadamente un 30%.
En Argentina, los gemelos digitales ya se aplican en distintos ámbitos de la salud, incluyendo cánceres de difícil tratamiento y aquellos con mayor prevalencia en la población, como el cáncer de mama, de pulmón, de próstata, cerebral, óseo y en nódulos linfáticos, entre otros.
La solución tecnológica actual integra varios componentes: por un lado, la interpretación automática de imágenes con IA, donde un asistente analiza escaneos y resalta nódulos o lesiones milimétricas antes de la revisión del radiólogo, ahorrando horas críticas. Por otro lado, incluye sistemas de radioterapia adaptativa, conocida como radioterapia que "respira", que se ajusta a los movimientos del paciente durante el tratamiento.
