El gobierno provincial presentó una propuesta de aumento cercana al 30%, mientras la UEPC enfrenta divisiones internas y convoca a medidas de protesta. El conflicto afecta a la mayoría de los salarios que paga la provincia.
La negociación salarial docente en la provincia de Córdoba atraviesa un momento de alta tensión. Tras el rechazo de tres ofertas anteriores, el Gobierno provincial avanzó con una cuarta propuesta, aún no formalizada, que contemplaría un aumento escalonado cercano al 30%, desvinculado de la inflación. También se evalúa un bono fijo para docentes de nivel primario para elevar el piso salarial.
En paralelo, el Ministerio de Educación dio de baja cuatro licencias gremiales de la conducción de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC), obligando a sus autoridades a retomar tareas en las aulas. Esta medida se produce en el marco del conflicto salarial, que representa 6 de cada 10 salarios que paga la provincia y sirve como referencia para otros empleados públicos.
Desde la delegación Capital de la UEPC, conducida por la oposición, se rechazó la propuesta de forma anticipada. El secretario general Franco Boczkowski la calificó como “peor que la primera” y cuestionó la legitimidad de algunas decisiones internas del gremio, remarcando que la Junta Ejecutiva es el único estamento facultado para negociar salarios.
Frente a este escenario, la misma delegación convocó a una movilización bajo la consigna “Escuelas Unidas y de Pie”, con una marcha programada desde Maipú 30 hacia la Secretaría de Trabajo. Desde este sector se ratificó la continuidad del plan de lucha, argumentando que “seguimos con salarios de pobreza” y rechazando lo que consideran una “conciliación obligatoria” que busca “enfriar” el conflicto.
