La muestra “El viaje como experiencia transformadora” reúne más de sesenta obras de artistas de ambos países, trazando un puente cultural que se extendió entre 1880 y 1930.
El Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) presenta una exposición que investiga los intercambios artísticos entre Argentina y España durante medio siglo, desde 1880. La muestra, titulada “El viaje como experiencia transformadora”, reúne pinturas, esculturas, grabados y documentos que narran una historia de influencias mutuas y búsqueda de formación.
El punto de partida fue la llegada a Buenos Aires, a fines del siglo XIX, de la pintura Lobo de mar de Joaquín Sorolla y Bastida, adquirida por Eduardo Schiaffino para el flamante museo. “Fue la primera obra de arte español en la colección, que hoy se cuenta entre las más relevantes de arte español fuera de Europa”, señaló Patricia Corsani, una de las curadoras.
La exposición, que demandó dos años de trabajo, incluye obras de unos cuarenta autores. Se destacan piezas de artistas argentinos que viajaron a Europa, como Emilio Caraffa, y de pintores españoles que visitaron Argentina, como Eduardo Chicharro. El proyecto nació de un intercambio de investigadores impulsado por la Universidad de Granada.
“Esta muestra despliega una lectura inédita”, observó Andrés Duprat, director del MNBA. “Por primera vez, se ponen en relación obras de argentinos y españoles contemporáneos, del período 1880-1930, desde la perspectiva del viaje como experiencia transformadora”.
Entre los documentos exhibidos, se encuentran catálogos originales y fotografías que ofrecen contexto histórico, como una imagen de Schiaffino en Granada en 1906 o una que reúne a Chicharro con alumnos como Diego Rivera y Augusto Olivé.
Las investigadoras Paola Melgarejo y Florencia Galesio, completan el equipo curatorial. Melgarejo destacó el rol del marchand catalán José Artal, quien organizaba salones en la galería Witcomb y presentó obras de los artistas más importantes de Madrid, despertando el interés de los argentinos por viajar.
La exposición también aborda la experiencia de artistas argentinos en París, quienes se agruparon y buscaron la enseñanza de maestros de habla hispana como Hermenegildo Anglada Camarasa, a quien incluso siguieron a Mallorca durante la Primera Guerra Mundial.
