La batalla por la permanencia en la Premier League alcanzó niveles de tensión máxima este sábado. En una jornada donde los puestos de descenso cambiaron de dueño durante apenas cinco minutos, el West Ham logró una victoria agónica que lo mantiene a flote, hundiendo nuevamente al Tottenham.
La batalla por la permanencia en la Premier League alcanzó niveles de tensión máxima este sábado. En una jornada donde los puestos de descenso cambiaron de dueño durante apenas cinco minutos, el West Ham logró una victoria agónica que lo mantiene a flote, hundiendo nuevamente al Tottenham.
Tras confirmarse matemáticamente las caídas del Wolverhampton y el Burnley a la Championship, solo resta definir quién será el tercer equipo que pierda la categoría, y todo hace entender que ese puesto se definirá por detalles mínimos.
El Tottenham llegó al estadio del ya descendido Wolves con una mochila pesadísima: no ganaba por liga desde diciembre de 2025. Sin embargo, el gol de João Palhinha a los 82 minutos parecía romper el maleficio. Para los dirigidos por Roberto De Zerbi, la victoria por 1-0 ante el colista Wolves tuvo un sabor agridulce. Los Spurs consiguieron su primer triunfo oficial en lo que va del año 2026, cortando una racha nefasta de 15 partidos sin ganar.
Con el empate parcial del West Ham ante el Everton, los Spurs estaban logrando el milagro de salir de los puestos de descenso después de meses. Pero la alegría duró un suspiro. Mientras los aficionados londinenses celebraban en las gradas, en el London Stadium se gestaba un giro de guion cinematográfico: los Hammers se llevaron una victoria más que agónica. Parecía que la tarde terminaba en decepción tras el empate del Everton a los 88 minutos, pero el ingreso de Callum Wilson fue clave: su gol en el tiempo de descuento no solo le dio los tres puntos, sino que mantuvo la distancia de dos unidades sobre su perseguidor directo.
Con el Nottingham Forest alejándose tras golear 5-0 al Sunderland, la realidad es que la Premier League se prepara para un mano a mano histórico. El West Ham tiene la ventaja de dos puntos, pero el Tottenham ya demostró que está dispuesto a pelear hasta el último aliento para evitar ser el tercer equipo que acompañe a Wolves y Burnley a la segunda división.
