Cada vez más adultos mayores en Estados Unidos optan por envejecer en sus hogares gracias a dispositivos tecnológicos que mejoran la seguridad y el acompañamiento, aunque persisten desafíos de privacidad y acceso.
Muchos adultos mayores en Estados Unidos se enfrentan al dilema de vivir solos en sus hogares con los riesgos que eso implica, pagar cuidadores o mudarse a una residencia. En ese contexto, la tecnología para el envejecimiento abre una nueva posibilidad.
Un estudio de la organización sin fines de lucro AARP encontró que la mayoría de los adultos mayores estadounidenses quieren envejecer en sus hogares. El reto es que muchas viviendas no son aptas para posibles limitaciones físicas y pueden significar un riesgo. Es ahí donde los dispositivos tecnológicos pueden mejorar la seguridad.
En el reporte se indica que el 64% de los adultos mayores planean instalar un sistema de respuesta ante emergencias y el 44% planea instalar funciones de seguridad inteligentes para el hogar. Estas herramientas ya son de acceso común: el 25% de los cuidadores monitorea a sus seres queridos de manera remota a través de aplicaciones, videollamadas y dispositivos móviles.
Sin embargo, no todos conocen sus innovaciones, con sistemas que facilitan desde recordar el momento en el que se debe tomar un medicamento hasta brindar compañía y apoyo emocional. De acuerdo con un artículo de The New York Times, la tecnología para el envejecimiento gana tanta popularidad que más de 700 empresas forman parte de AgeTech Collaborative, un grupo que conecta a compañías, organizaciones sin fines de lucro y financiamiento para impulsar nuevas ideas.
Estos son ejemplos de algunos productos que ya son una realidad: robots de compañía, sensores de movimiento, asistentes virtuales y perros robóticos con inteligencia artificial. Aunque es necesario ponerse en contacto directamente con las agencias locales de apoyo a los adultos mayores para conocer las condiciones y requisitos específicos, muchas de estas facilitan el acceso a tecnología para el envejecimiento de manera gratuita. Esos organismos cuentan con fondos estatales y federales, además de subvenciones privadas para facilitar el acceso a las innovaciones, explicó The New York Times.
Aunque el mercado de tecnologías de IA destinadas a cuidar y acompañar a los adultos mayores va en ascenso, es necesario considerar los riesgos, como la posibilidad de que brinden consejos médicos erróneos. Clara Berridge, profesora asociada en la Universidad de Washington, declaró al medio citado que la mayoría de los productos no están sujetos a leyes de privacidad médica, por lo que podría haber riesgos de seguridad de información sensible. En ese mismo sentido advirtió que los hábitos y datos de los adultos mayores pueden ponerse en evidencia para las familias, lo que también resulta una intrusión a la privacidad.
