Jensen Huang, CEO de Nvidia, afirmó que la inteligencia artificial no reemplazará empleos, sino que actuará como un supervisor que indica tareas y señala errores.
Jensen Huang, CEO de Nvidia, ofreció en abril su particular visión sobre el papel que tendrá la inteligencia artificial (IA) en el mundo del trabajo: no reemplazará a los humanos pero será un ‘micromanager’ que les dirá qué hacer y cuándo cometen un error. Durante una entrevista en la Escuela de Graduados de la Universidad de Stanford, aseguró que los ingenieros que trabajan en IA están más ocupados que nunca, pero pintó un panorama menos optimista para quienes se dedican a otras actividades.
No es el número uno de una empresa cualquiera. Lo dice quien dirige la compañía líder en infraestructura de IA. Nvidia es un fabricante de chips gráficos que son el motor central del ecosistema de IA generativa y computación de alto rendimiento. La compañía provee el hardware, software y servicios necesarios para entrenar y ejecutar modelos de IA.
‘Primero es importante entender lo que hemos hecho. Con la IA cambiamos para siempre la manera de hacer computación, cómo se escribe el software y lo que el programa puede hacer’, arrancó el CEO en su exposición en Stanford, para referirse al cambio hacia la naturaleza generativa de la nueva IA.
‘La narrativa de la IA destruyendo los trabajos, no va a ayudar a América (Estados Unidos). Es falsa. Claro que con cada nueva tecnología y con cada día que pasa, los trabajos cambian’, afirmó el CEO. Sobre ello, ofreció el ejemplo de los radiólogos: al inicio de esta revolución tecnológica se advirtió que la radiología era el primer campo que iba a ser revolucionado por completo por la IA; y si bien hoy no hay ningún aspecto de esa actividad que no sea asistido por IA, aumentó en los últimos 10 años la cantidad de radiólogos.
‘Decirle a quienes estaban estudiando la carrera que la IA iba a eliminar los empleos para radiólogos causó que muchas personas desistieran, y hoy necesitamos más radiólogos de los que tenemos. Porque su trabajo real era ayudar a médicos, a odontólogos, a diagnosticar enfermedades. Hoy con IA se pueden admitir más pacientes, hacer más escaneos, hacer un mejor trabajo con el cuidado de la salud y se necesitan más radiólogos’, apuntó el número uno de la compañía de chips.
‘Alguien también dijo que la IA iba a eliminar todos los trabajos de ingeniería de software. En Nvidia tenemos IA agéntica implementada en todas las áreas y los ingenieros de software están más ocupados que nunca’, añadió Huang frente al auditorio de Stanford. Pero claro, como advirtió antes, los trabajos cambian: ‘Los más populares y demandados son los ingenieros que saben trabajar con IA y sistemas agénticos’.
Lo que ve Huang es que en Nvidia los ingenieros están siendo contactados permanentemente por sus agentes de IA para seguir trabajando. Les mandan textos diciendo, ‘ya hice esto, ¿qué es lo que sigue?’, ‘ya arreglé tal cosa, ¿qué más?’. ‘Los agentes de IA los están acosando, ejerciendo micromanagement sobre ellos, y están más ocupados que nunca. Por eso la compañía está haciendo más que nunca y pensando en hacer cosas que nunca antes se había pensado’, bromeó el CEO. Asegura que la IA les dirá qué hacer, cómo seguir, les apuntará sus errores, etc. Casi como un jefe.
En ello es donde Huang encuentra la falla fundamental de la IA. ‘La gente piensa que si antes Nvidia tenía la meta de escribir un millón de líneas de código al año para llegar a su objetivo y antes lo hacía con 10.000 personas y hoy necesita 1.000 para ello, hay 9.000 personas que se vuelven innecesarias. Pero ese millón de líneas era lo máximo que podíamos hacer en ese momento. Yo tengo sueños que necesitan llegar al trillón de líneas de código al año. Con los agentes de IA ayudándonos, hoy podemos hacer más trabajo, hacer un mejor trabajo a mayor escala, con un costo más efectivo’.
Para el CEO de Nvidia hay que separar tarea de trabajo. Considera que hay tareas que se automatizan, pero eso no significa que los trabajos se pierdan. Sin embargo, advirtió que es cierto que hay algunos casos en los que la tarea y el trabajo son lo mismo, en los que el mundo nunca cambia y el contexto no importa, y en esos casos sí hay riesgo de que la IA acapare por completo el rol.
‘Esto no es parejo para todas las revoluciones, pero mi creencia es que al final crearemos más empleos, que habrá más personas trabajando al final de esta revolución industrial que al principio de la misma’, sentenció. ‘Por eso, traer a todo el mundo a bordo (de la IA) es la tarea singular más importante que debemos hacer. Porque es improbable que las personas pierdan el trabajo por la IA, pero lo más probable es que pierdan el trabajo contra alguien que usa IA. Por eso debemos asegurarnos de que la gente sepa que la IA es una tecnología que todo el mundo sabe utilizar’.
