El Hospital Vall d’Hebron de Barcelona ha detectado nueve casos de dermatofilosis en humanos entre diciembre de 2025 y marzo de 2026. Todos los pacientes evolucionaron favorablemente con antibióticos.
Barcelona, 22 may (EFE).- El Hospital Vall d’Hebron de Barcelona ha detectado en personas nueve casos de una enfermedad cutánea habitualmente asociada a los animales, conocida como dermatofilosis, y que fueron diagnosticados en la capital catalana entre diciembre de 2025 y marzo de 2026.
Todos los pacientes fueron tratados con antibióticos y evolucionaron de manera favorable sin registrar complicaciones, según ha informado este viernes este centro sanitario en un comunicado.
La dermatofilosis es una infección cutánea poco frecuente en humanos causada por bacterias del género Dermatophilus y, hasta ahora, los casos humanos descritos en la literatura científica se habían relacionado principalmente con personas en contacto con animales, especialmente ganado, caballos u otros mamíferos.
Los nueve casos detectados en Barcelona son hombres que habían mantenido relaciones sexuales con otros hombres y que presentaban lesiones cutáneas leves como erupciones, pápulas o nódulos, sobre todo en genitales, muslos o la zona de la barba.
Este brote de dermatofilosis en personas aparece recogido en un estudio liderado por profesionales del Servicio de Microbiología y la Unidad de ITS Drassanes del Servicio de Enfermedades Infecciosas de Vall d’Hebron, y ha sido publicado en la revista Emerging Infectious Diseases.
El estudio apunta a la hipótesis de que los casos tuvieron un origen común reciente ya que los análisis microbiológico y genómico de las muestras indicó que los microorganismos identificados “eran muy similares entre sí”.
Además, señala que podríamos estar ante “un posible cambio en el patrón de transmisión de esta bacteria, que hasta ahora se había asociado sobre todo a la exposición animal”.
Juan José González, adjunto del Servicio de Microbiología del Vall d’Hebron y jefe del grupo de Microbiología, ha explicado que los datos genómicos muestran que las bacterias forman un linaje diferenciado dentro del género Dermatophilus, “lo que abre la posibilidad de que correspondan a una especie bacteriana aún no descrita y que podría tener un comportamiento epidemiológico diferente del conocido hasta ahora”.
Los autores del trabajo instan a los profesionales sanitarios a intentar reconocer la infección para facilitar así su prevención, el diagnóstico y el tratamiento.
El Grupo de Estudio de Infecciones de Transmisión Sexual de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica ha distribuido ya un documento informativo entre sus miembros en el que se recogen estos casos.
El documento señala que la enfermedad podría estar emergiendo como una dermatosis bacteriana “transmisible en redes sexuales con alta exposición”.
Los investigadores aseguran que se han producido nuevos casos compatibles en otras ciudades del Estado y de Europa, “lo que sugiere que no se trata de un fenómeno estrictamente local y que podríamos estar ante una infección cutánea emergente, probablemente infradiagnosticada”.
