El empresario Gustavo Scaglione, propietario de medios y reciente comprador de Telefe, figura entre los interesados en la eventual venta de activos de la láctea SanCor, declarada en quiebra judicial.
Santa Fe.- El empresario Gustavo Scaglione, propietario de medios como UNO Santa Fe, UNO Entre Ríos y La Capital de Rosario, y que en los últimos meses adquirió Telefe en asociación con José Luis Manzano, se perfila junto a un grupo de pares locales e internacionales para disputar el control de la empresa láctea SanCor, con sede en Sunchales, al oeste de esta provincia. La láctea fue decretada en quiebra por la Justicia tras un pedido de su Consejo de Administración.
Recientemente, otras firmas participaron de una reunión convocada por la Justicia para informar sobre los activos de SanCor. Asistieron el grupo francés Savencia, que posee las firmas Milkaut, Adler, Santa Rosa e Ilolay; Adecoagro, controlante de Las Tres Niñas, Apóstoles y Angelita; Punta del Agua SA, especializada en quesos; Elcor SA, que maneja La Tonadita, y La Tarantela, especializada en quesos. Scaglione no estuvo presente, pero según el gremio Atilra, transmitió “la posibilidad de realizar una propuesta integral con respaldo de socios del exterior”.
En medios afines a la industria láctea se destacó el manejo que podría darle el empresario a la firma. Los reparos se presentan sobre si será posible un manejo eficiente de una industria láctea con tantos protagonistas inmersos. Según se indicó, la incógnita es hoy qué grupo local o grupos de capitales extranjeros están dispuestos a participar de la iniciativa de Scaglione, más allá del aporte de logística legal que tiene con el estudio Casanova, Fesser, Salvatierra y asociados, de Rosario.
La pretensión de Scaglione tiene un antecedente: él y un grupo reducido de otros empresarios participó de la conformación del fallido fideicomiso que pretendió hacerse de SanCor en 2023, durante la gestión presidencial de Alberto Fernández. Ese fideicomiso tenía el propósito de aportar capitales y gerenciamiento para que la cooperativa sorteara dificultades. La idea no prosperó y terminó archivada. Ahora, según trascendió, Scaglione entiende que llegó el momento de intentar lo que entonces no pudo ser.
El proceso
Aunque este medio intentó conocer cómo marcha el proceso para avanzar en una eventual compra de activos de SanCor, desde el grupo del nuevo dueño de Telefe solo se reconoció que el proceso “marcha lento”. Ello refiere a que faltan varias instancias judiciales, incluidas la confección de los pliegos de condiciones para los oferentes interesados. Por otra parte, desde el gobierno provincial, donde se admitió preocupación por la resolución del tema, se indicó ante una consulta realizada que el proceso tiene varios pasos que aún faltan concluir.
En este contexto, una fuente de la cartera laboral santafecina reconoció el interés del grupo que encabeza Scaglione, pero recordó que “también están Adecoagro, que ya compró dos plantas (de SanCor en su momento) y Savencia”. A fines de 2018, Adecoagro adquirió por un monto cercano a los US$45 millones las plantas industriales de Chivilcoy y Morteros, además de las marcas Las Tres Niñas y Angelita.
Por ello, en diferentes sectores empresarios se estima que, tras la primera reunión informativa en sede judicial, tres de los supuestos interesados habrían resuelto no avanzar en este proceso. La resolución judicial que decretó la quiebra con continuidad de funcionamiento pretende evitar el colapso laboral y social. En su momento, el juez interviniente, Marcelo Gelcich, de los Tribunales de Rafaela, explicó: “Las plantas operativas continúan funcionando de manera transitoria, mientras avanza el proceso de licitación, para generar ingresos y no paralizar la cuenca lechera”.
En la reciente reunión donde el juez Gelcich estuvo mano a mano con los representantes de los grupos económicos que fueron a conocer la situación de SanCor, el magistrado dejó en claro que tal resolución tiene como propósito que las plantas operativas sigan funcionando transitoriamente para proteger los 914 puestos de trabajo restantes y para vender la empresa en marcha, dado que una planta operativa tiene un valor de mercado muy superior a una maquinaria parada.
La cooperativa SanCor fue declarada en quiebra por la Justicia tras acumular una deuda cercana a US$120 millones y no poder sostener su plan de pagos. El fallo, firmado por el juez Gelcich, se dio luego de que fracasara la instancia del concurso.
