El presidente del Honorable Concejo Deliberante, Emiliano Recalt, repudió los hechos ocurridos durante una reunión de la Comisión de Movilidad Urbana, que derivaron en empujones y golpes entre choferes.
Buenos Aires, 9 de junio (NA) – El presidente del Honorable Concejo Deliberante de Mar del Plata, Emiliano Recalt, se refirió a los incidentes ocurridos el lunes durante una reunión de la Comisión de Movilidad Urbana, convocada para regular el funcionamiento de las aplicaciones de transporte de pasajeros. “Hablando con todos los concejales, es una situación que repudiamos”, declaró Recalt.
El encuentro, que se desarrollaba en el Concejo Deliberante del partido de General Pueyrredón, fue suspendido luego de que se produjeran empujones, insultos y golpes de puño entre taxistas, remiseros y conductores de plataformas digitales como Uber y Cabify. Según informó el portal El Bonaerense, Recalt afirmó que “no es la primera vez que se vinculan todos estos temas” y agregó: “No dejan de ser todos trabajadores, en donde intentan también ver de qué forma pueden llevar el sustento a sus casas”.
El funcionario, perteneciente a La Libertad Avanza, asumió la responsabilidad institucional del cuerpo que preside y sostuvo: “Tenemos la responsabilidad como concejales de resolver esta situación”. Además, indicó: “Vamos a seguir trabajando estos temas. Vamos a buscar la respuesta, sobre todo para los vecinos, para darle también una certidumbre y una seguridad jurídica”.
Los incidentes se desataron cuando Facundo Setzes, presidente de la Asociación Civil Conductores Unidos, tomó la palabra y afirmó que la actividad de las plataformas “no es ilegal”, lo que generó la reacción de taxistas y remiseros presentes en el recinto. La violencia escaló rápidamente, extendiéndose desde las barras hacia las bancas de los ediles, y quedó registrada en la transmisión en vivo del Concejo Deliberante.
La Comisión de Movilidad Urbana había sido convocada para debatir proyectos destinados a regular el funcionamiento de las aplicaciones, que en los últimos meses volvieron a operar pese a una ordenanza municipal que las prohíbe.
