La Fuerza Naval de Honduras rescató a tres pescadores reportados como desaparecidos desde el 7 de junio en el sector de Kaukira, departamento de Gracias a Dios. Fueron localizados a tres millas náuticas de la Barra de Caratasca y trasladados a la Base Naval para recibir atención médica.
Las Fuerzas Armadas de Honduras informaron que la Fuerza Naval rescató con vida a tres pescadores reportados como desaparecidos mientras realizaban pesca artesanal en el sector de Kaukira, en el departamento de Gracias a Dios. Según la institución, la embarcación perdió contacto el 7 de junio.
Los hombres fueron localizados a tres millas náuticas de la Barra de Caratasca, tras varios días de búsqueda. Las Fuerzas Armadas precisaron que sus familiares no tenían noticias de ellos desde la pérdida de comunicación.
Los rescatados fueron identificados como Frank Allí Arrechavala Méndez y Winston Padilla Bermudez; la tercera persona aún no fue identificada oficialmente, de acuerdo con el reporte. Las autoridades indicaron que se movilizaban en una embarcación tipo tiburonera en la zona de La Mosquitia.
Las Fuerzas Armadas señalaron que los tres fueron asegurados y evacuados. Ahora son trasladados a la Base Naval de Caratasca para recibir atención médica.
Honduras mantiene la alerta amarilla y verde por los efectos indirectos de la depresión tropical Cristina, que aunque perdió intensidad sigue generando lluvias, viento y oleaje que elevan el riesgo de inundaciones, crecidas repentinas y peligros marítimos en varias regiones del país, según informó Infobae.
Uno de los puntos de mayor vigilancia es el Golfo de Fonseca, donde el oleaje podría alcanzar entre seis y siete pies de altura, de acuerdo con Infobae. El mismo medio indicó que la marea alta prevista entre las 22:00 y las 24:00 llevó a reforzar las precauciones en las comunidades costeras.
La Alerta Amarilla seguirá durante 24 horas en la línea costera del Golfo de Fonseca y en el municipio de Alianza, en Valle, por el alto oleaje y el posible aumento del caudal del río Goascorán, según Infobae. La medida se mantiene mientras las autoridades observan el comportamiento del mar y de ese afluente.
La Alerta Verde continúa en Copán, Santa Bárbara, Comayagua, Choluteca, El Paraíso, Francisco Morazán, Intibucá, Lempira, La Paz y Ocotepeque, además del resto de Valle. Las autoridades explicaron al mismo medio que la prevención busca que instituciones de respuesta, gobiernos locales y comunidades sostengan un monitoreo constante ante cambios en el tiempo.
El Golfo de Fonseca concentra el riesgo por oleaje y restricciones marítimas. Aunque Cristina fue degradada a depresión tropical, el fenómeno permanece frente a las costas de Honduras y El Salvador y sigue aportando abundante humedad, lluvias intermitentes, vientos racheados y oleaje elevado en las aguas del Golfo de Fonseca, de acuerdo con reportes de organismos meteorológicos.
Esas condiciones aumentan la probabilidad de crecidas repentinas de ríos, quebradas y riachuelos, además de inundaciones urbanas en zonas vulnerables y saturación de suelos en áreas montañosas. El impacto se concentra sobre todo en el sur, centro, oriente y noroccidente del país, añadió el medio.
Especialistas en gestión de riesgos advirtieron que el estado del mar representa una amenaza para embarcaciones pequeñas y medianas, en especial las dedicadas a la pesca artesanal y al transporte local. Por esa razón, se mantiene la recomendación de restringir la navegación de naves de pequeño y mediano calado hasta que mejoren las condiciones marítimas.
Las autoridades también recomendaron extremar las precauciones durante las actividades marítimas y vigilar el comportamiento del mar durante la marea alta. En la franja costera bajo alerta, el monitoreo se concentra tanto en el oleaje como en la evolución del río Goascorán.
Las lluvias acumuladas en los últimos días podrían aumentar la vulnerabilidad de comunidades ubicadas cerca de cauces naturales o en zonas de ladera. Expertos en protección civil advirtieron que los deslizamientos de tierra figuran entre las amenazas más frecuentes de la temporada lluviosa, sobre todo en sectores con antecedentes de movimientos de suelo o deforestación.
Especialistas en gestión de riesgos señalaron en Infobae que los mayores peligros suelen aparecer después de las precipitaciones más intensas, cuando los ríos comienzan a elevarse y los suelos alcanzan su máximo nivel de saturación. También recomendaron a las alcaldías y comités de emergencia local mantener observación permanente sobre los puntos críticos para actuar a tiempo.
