El delantero español regresaba al hotel de concentración tras un día libre, pero los encargados del acceso le impidieron la entrada porque no lo identificaron como jugador de la ‘Roja’.
Buenos Aires, 19 junio (NA) – Borja Iglesias protagonizó una situación durante la concentración de España en el Mundial 2026, luego de regresar al hotel del seleccionado en Chattanooga, Tennessee, y encontrarse con que la seguridad del lugar no lo reconoció como integrante del plantel.
El episodio ocurrió después del empate sin goles frente a Cabo Verde, cuando el entrenador Luis de la Fuente les otorgó a sus jugadores una jornada libre para reducir cargas físicas antes del partido del domingo ante Arabia Saudita.
Durante ese descanso, varios futbolistas del seleccionado español salieron del Embassy Suites by Hilton Chattanooga Downtown, el hotel elegido por la delegación para la fase de grupos. Iglesias, delantero del Celta de Vigo, aprovechó el tiempo libre acompañado por su pareja, María Valero, pero al volver al hotel se encontró con un control de acceso.
Los encargados de seguridad no identificaron al atacante y le impidieron el ingreso al predio, pese a que el futbolista intentó explicar que formaba parte del plantel español. “Soy jugador de la Selección. Necesito entrar”, manifestó Iglesias en inglés desde detrás de las vallas, mientras trataba de resolver la situación ante los agentes.
El intercambio continuó cuando desde el control le preguntaron si tenía pase y si realmente era futbolista. Algunos de los presentes intervinieron para aclarar el malentendido y señalaron que se trataba de un jugador de la Selección española, pero la situación no se resolvió de inmediato.
Finalmente, Iglesias recurrió a su teléfono celular para comunicarse con miembros de la delegación española, quienes intervinieron para confirmar su identidad y permitirle el ingreso al hotel.
La escena fue registrada por la televisión española y se difundió en redes sociales. El episodio quedó como una anécdota dentro de la concentración española y evidenció el nivel de controles alrededor de los equipos en una Copa del Mundo con medidas de seguridad.
