El Gobierno nacional confirmó la renuncia de Manuel Adorni al cargo de jefe de Gabinete y su reemplazo por Diego Santilli, en un movimiento que modifica la estructura del Ejecutivo.
El Gobierno nacional oficializó la renuncia de Manuel Adorni como jefe de Gabinete y designó en su lugar a Diego Santilli, quien asumió el cargo con una nueva estructura de dos vicejefaturas: una de Gabinete, a cargo de Ignacio Devitt, y otra de Interior, a cargo de Gustavo Coria. Ambos responden directamente a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia.
Según fuentes oficiales, la decisión responde a la necesidad de reorganizar la gestión política. Durante la gestión de Adorni, se registraron dificultades en las negociaciones con legisladores y gobernadores. La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, había advertido sobre la posibilidad de una moción de censura en el Congreso. El ministro de Economía, Luis Caputo, también manifestó su preocupación por el impacto que la situación generaba en el diálogo con inversores internacionales.
Diego Santilli, exministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires durante la gestión de María Eugenia Vidal y con trayectoria en el PRO, asume con el objetivo de centralizar el diálogo con los gobernadores. La eliminación del Ministerio del Interior, según fuentes gubernamentales, busca concentrar en la Jefatura de Gabinete la negociación política con las provincias, tal como lo había hecho Guillermo Francos durante su gestión.
En sus primeras declaraciones, Santilli vinculó su gestión a la agenda electoral de 2025, en particular a la discusión sobre la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la posible reimplantación de las colectoras. Santilli, de origen peronista, mantiene aspiraciones a la gobernación de la provincia de Buenos Aires.
Por su parte, Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, mantuvo una posición diferenciada durante la gestión de Adorni, lo que según analistas consultados le permitió preservar su imagen dentro del oficialismo. El vínculo entre La Libertad Avanza y el PRO se mantiene sin cambios: en eventuales alianzas electorales, los candidatos libertarios ocuparían los primeros lugares en las listas.
