Los gobiernos de Malí y Argelia anunciaron el retorno de sus embajadores y la reapertura mutua del espacio aéreo, concretando la normalización de vínculos después del incidente del derribo de un dron en 2025.
Malí y Argelia han anunciado el retorno de sus respectivos embajadores a ambos países y la reapertura mutua de su espacio aéreo, en lo que constituye la normalización efectiva de relaciones tras más de un año de tensiones. El conflicto se originó después de que el Ejército argelino derribara un dron maliense en 2025, en medio de versiones contradictorias sobre el lado de la frontera donde ocurrió el incidente.
El acercamiento quedó certificado tras una llamada telefónica mantenida el viernes por el presidente maliense y líder de la junta militar, Assimi Goita, y el mandatario argelino, Abdelmayid Tebbune. Tras el contacto, Tebbune dio orden a su embajador Kamal Ratib para que regrese a Bamako, después de que la crisis provocara que fuera llamado a consultas a Argel el 7 de abril de 2025.
La decisión se debe, según la agencia oficial de noticias argelina APS, al “compromiso constante e inquebrantable” del mandatario con el restablecimiento de “relaciones argelino-malienses de vuelta a su curso histórico y natural (…) que sirve a los intereses de los dos países y los dos pueblos hermanos, así como a todos los países de la región del Sahel y de todo el continente africano”.
Prácticamente al mismo tiempo, el ministro portavoz del Gobierno maliense, el general Issa Ousmane Coulibaly, anunció el regreso a Argel de su embajador y “la reapertura del espacio aéreo nacional a todas las aeronaves civiles y militares que operen vuelos con origen o destino en la República Argelina”.
La conversación entre ambos líderes, según el portavoz maliense, “se desarrolló en un ambiente cálido y cordial” y bajo el compromiso de “fortalecer las relaciones entre Malí y Argelia en el marco de la paz y el respeto a la soberanía nacional y la integridad territorial”.
