La Comisión Europea acusó formalmente a Meta, empresa propietaria de Instagram y Facebook, de violar el Acta de Servicios Digitales mediante el uso de un diseño que considera adictivo. Si se confirman los hallazgos, la compañía podría enfrentar una multa de hasta 12.000 millones de dólares.
La Comisión Europea, órgano político de la Unión Europea, acusó formalmente a Meta, la corporación de Mark Zuckerberg que controla Instagram y Facebook, de violar el Acta de Servicios Digitales mediante el uso deliberado de un diseño que consideran adictivo, diseñado para capturar y retener la atención de los usuarios de forma compulsiva.
El dictamen preliminar, resultado de una investigación que demandó más de dos años, señala que Meta no ha evaluado adecuadamente los riesgos de su diseño para el bienestar físico y mental de los usuarios, incluyendo menores y colectivos vulnerables. Si los hallazgos se confirman, Bruselas podría aplicarle a Meta una multa equivalente al 6% de su facturación global anual, lo que ascendería a unos 12.000 millones de dólares según los balances del último año.
De acuerdo al dictamen, características como el scroll infinito o las recomendaciones hiperpersonalizadas generan hábitos poco saludables y un uso compulsivo de las aplicaciones. Los técnicos europeos apuntaron contra cuatro elementos clave: el desplazamiento infinito, la reproducción automática de videos, las notificaciones diseñadas con lógica de máquina tragamonedas y los algoritmos de recomendación hiperpersonalizados.
La acusación describe que el movimiento mecánico del dedo en la pantalla no responde al azar, sino a una ingeniería de casino. El informe hace especial foco en el uso nocturno por parte de adolescentes, acusando a Meta de ignorar sus propios datos sobre el tiempo que los menores pasan en las aplicaciones durante la madrugada. El peligro mayor, según el dictamen, es el llamado “rabbit hole” (madriguera del conejo), donde un contenido lleva a otro similar, profundizando sesgos, ansiedades y obsesiones.
Meta, a través de sus abogados, sostuvo que ya cuenta con alertas de límite de tiempo y herramientas de control parental. La Comisión Europea respondió que los avisos para adolescentes se desactivan con un solo clic y que el control parental requiere conocimientos técnicos avanzados y tiempo libre. Por ello, la Comisión exige dos cambios concretos: desactivar de fábrica la reproducción automática de videos y el scroll infinito, y modificar los algoritmos nocturnos que afectan a los menores, rediseñando el sistema de recomendaciones para que busque informar o entretener en lugar de retener mediante indignación o clics mecánicos.
Meta tiene derecho a revisar los documentos y presentar alegaciones por escrito, aunque debe comenzar a revisar sus plataformas. Esta no es la primera acción bajo el Acta de Servicios Digitales: a principios de año, la UE ya había señalado a TikTok por inducir al modo automático en los usuarios. La investigación contra Meta también incluye la ineficacia de sus sistemas para evitar que menores de 13 años falseen su edad al abrir cuentas.
Henna Virkkunen, jefa de Soberanía Tecnológica de la UE, afirmó: “Proteger el bienestar de los europeos debe ser una prioridad”.
