La luna llena ocurrirá el miércoles 29 de julio de 2026, según el calendario lunar de la NASA. El satélite natural estará opuesto al Sol y su cara visible se verá completamente iluminada.
En los próximos días la luna, el satélite natural que rodea la Tierra, mostrará dos de sus fases durante la semana, de acuerdo con el calendario lunar.
El calendario lunar de la semana, según la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), indica que el próximo miércoles 29 de julio el cuerpo celeste más cercano a la Tierra alcanzará la luna llena. En esa fase, el astro estará opuesto al Sol en su órbita alrededor de la Tierra y su cara visible se verá completamente iluminada.
Para la semana siguiente, el miércoles 5 de agosto, la luna alcanzará su fase de cuarto menguante. En esa fase, desde la perspectiva de la Tierra parece estar medio iluminada, pero en realidad solo se ve la mitad de la mitad de la luna, un cuarto. También conocido como último cuarto de luna, en esta fase el satélite natural sale alrededor de la medianoche y se pone alrededor del mediodía.
Al comienzo de esta semana, la luna estará a 404.889 kilómetros de la Tierra. Al final de la semana, la distancia cambiará a 389.145 kilómetros, debido a que su órbita no es un círculo perfecto.
En cuanto al clima lunar, la NASA señala que no cae nieve, no hay truenos ni se forman nubes en el cielo. El clima lunar está dominado por cambios de temperatura de cientos de grados, rocas espaciales entrantes de todos los tamaños y partículas, así como energía que viaja desde el Sol. La luna no tiene una atmósfera como la de la Tierra; en su lugar tiene una capa de gas apenas visible llamada exosfera. La exosfera lunar es demasiado pequeña para atrapar o difundir la energía del Sol, por lo que las diferencias entre las áreas iluminadas y las sombreadas son extremas. Las temperaturas cerca del ecuador de la Luna pueden aumentar a 121 grados centígrados durante el día y luego caer a -133 grados centígrados después del anochecer. En los cráteres profundos cerca de los polos, la NASA ha registrado temperaturas inferiores a -246 grados centígrados.
