El santoral católico recuerda este 27 de julio a San Pantaleón, médico y mártir del siglo IV, cuyo culto se extiende por todo el mundo. En Buenos Aires, el Santuario de Mataderos concentra la devoción de los fieles.
Este 27 de julio, la Iglesia católica conmemora a San Pantaleón, uno de los catorce santos auxiliadores de la cristiandad primitiva. Nacido en Nicomedia (actual Turquía) en el siglo IV, fue médico de profesión y murió mártir durante las persecuciones del Imperio Romano.
Según las actas litúrgicas, Pantaleón nació en una familia noble. Su madre, Santa Eubula, le transmitió las primeras nociones de fe cristiana, pero tras su muerte se alejó de la religión. Estudió medicina bajo la tutela del doctor Eufrosino, y su talento lo llevó a ser nombrado médico personal del emperador Maximiano.
El sacerdote Hermolao lo reincorporó al cristianismo. A partir de entonces, Pantaleón ejerció la medicina como “anargiro”, término griego que designa a quienes curan sin cobrar honorarios. Combinó la ciencia médica con la oración, y se le atribuyen curaciones milagrosas, como la restitución de la vista a ciegos y la movilidad a paralíticos mediante la invocación del nombre de Jesucristo.
La fama de sus curaciones provocó denuncias de las autoridades paganas, que lo acusaron de practicar magia. Fue detenido por orden del emperador Diocleciano. Las actas detallan que fue sometido a seis tormentos —incluyendo fuego y plomo fundido— de los que salió ileso. Finalmente, fue decapitado en el año 305. La tradición sostiene que de sus heridas brotó leche en lugar de sangre y que un olivo seco donde fue atado floreció instantáneamente.
La sangre de San Pantaleón se conserva en relicarios en Italia y España, y cada 27 de julio se registra el fenómeno de la licuefacción. Es considerado patrono de los médicos, las parteras y los enfermos de consunción.
En la Ciudad de Buenos Aires, el Santuario San Pantaleón, ubicado en el barrio de Mataderos (calle Monte 6869), concentra la devoción de los fieles. Allí se realizan celebraciones litúrgicas y se veneran sus reliquias, especialmente el último domingo de cada mes.
El calendario litúrgico también recuerda en esta fecha a San Celestino I, papa; a San Simeón Estilita; y a San Raimondo Palmerio de Piacenza. El 29 de julio se celebrará la solemnidad de Santa Marta, María y Lázaro.
