Diego José Álvarez, exjefe policial de Rosario absuelto junto a otros 18 imputados por la muerte de Franco Casco, presentó una denuncia ante la Procuración General de la Nación contra el fiscal federal Oscar Arrigo, a quien acusa de haber falseado pruebas y testimonios para revertir la absolución.
El comisario retirado Diego José Álvarez, absuelto tras casi seis años de detención por la muerte de Franco Casco en una comisaría de Rosario, presentó una denuncia ante la Procuración General de la Nación contra el fiscal federal Oscar Arrigo. En su presentación, Álvarez sostiene que el fiscal “mintió lisa y llanamente” y falseó pruebas para revertir la absolución de los 19 imputados en la causa.
Álvarez, quien se desempeñaba como jefe de la comisaría de Rosario en 2014, relató que el día de la detención de Casco se dio intervención al fiscal de turno y que esa misma noche, a las 22:00, el joven recuperó la libertad y firmó el acta de excarcelación. Dos días después, familiares de Casco se presentaron en la seccional y la Policía les mostró el libro de guardia y las actuaciones que acreditaban su liberación.
A fines de octubre de 2014, el cuerpo de Casco apareció flotando en el río Paraná. Las autopsias determinaron una causa de muerte indeterminada, con diagnóstico orientativo de asfixia por sumersión y sin lesiones. En septiembre de 2017, Álvarez y otros 29 detenidos fueron imputados; de ellos, 19 llegaron a juicio y todos fueron absueltos en 2023.
Según Álvarez, durante el juicio declaró seis veces y en varias ocasiones el fiscal “se llamó al silencio”. La absolución fue apelada ante el Tribunal de Casación, donde, según la denuncia, Arrigo presentó un escrito que distorsionaba testimonios y hechos ya debatidos, lo que permitió anular la sentencia absolutoria y ordenar un nuevo pronunciamiento.
Como ejemplo de la supuesta distorsión, Álvarez citó el testimonio de la alférez Noelia López sobre la detección de sangre en un calabozo. Según el comisario, la testigo afirmó que las pruebas con reactivo seguían dando positivo incluso después de limpiar con lavandina, pero Arrigo sostuvo ante Casación que ella había dicho lo contrario.
Álvarez también señaló que la acusación no abordó la presencia de Casco en cámaras de video en la vía pública después de su salida de la comisaría. “Si vos decís que la policía mató a Franco Casco, ¿cómo me explicás la presencia de Franco Casco caminando en cámara de video en la vía pública después que se fue de la comisaría? No lo toca directamente”, afirmó.
La denuncia presentada ante la Procuración General de la Nación incluye la acusación de “instigación al prevaricato” y “deslealtad procesal” contra Arrigo. En paralelo, la defensa de Álvarez y sus compañeros espera que la Corte Suprema de Justicia de la Nación se expida sobre el recurso presentado para ratificar la absolución.
Álvarez estuvo detenido en el penal de máxima seguridad de Marcos Paz y señaló que su hija menor “había vivido más tiempo sin su papá o viéndolo detrás de las rejas” que con él en casa. “No haber estado en el cumpleaños número 7, número 8 de mi hija… es algo que no se recupera”, agregó.
