La antropóloga e internacionalista Margarita Núñez Chin explicó en una entrevista las causas estructurales del cruce masivo de personas desde Marruecos hacia Ceuta y comparó ese fenómeno con los flujos migratorios entre América Latina y Estados Unidos.
La migración volvió a quedar en el centro de la escena internacional tras el cruce masivo de personas desde Marruecos hacia Ceuta. Para analizar sus causas y sus particularidades, el programa “Modo Fontevecchia”, de Radio Perfil (AM 1190), entrevistó a la antropóloga e internacionalista Margarita Núñez Chin, especialista en migración forzada, derechos humanos y género.
Núñez Chin, coordinadora del programa de asuntos migratorios de la Universidad Iberoamericana de Ciudad de México, señaló que el cruce de entre 50.000 y 60.000 personas en aproximadamente 24 horas constituye un hecho excepcional en las tendencias migratorias observadas desde África hacia Europa y, en particular, hacia España.
“Estos hechos nos ponen por delante la tragedia humana de lo que significa la migración”, afirmó. Según la especialista, el episodio evidencia causantes estructurales que, frente a un detonador como las redes de desinformación, provocan la salida masiva de personas que buscan mejores condiciones de vida. También mencionó que fuentes estiman entre 60 y más de 90 muertes en el trayecto, aunque el número aún no está confirmado.
En cuanto a la comparación entre los flujos migratorios de África hacia Europa y los de América Latina hacia Estados Unidos, Núñez Chin sostuvo que comparten características: son migraciones de carácter forzado, originadas por situaciones de violencia, persecución o falta de condiciones de vida digna. Además, señaló que existen flujos cruzados, como migrantes africanos que llegan a América Latina con intención de dirigirse a Estados Unidos.
Consultada sobre si el fenómeno migratorio es exclusivo del Atlántico, la antropóloga indicó que se da en todo el mundo, con diferentes proporciones. En Asia, por ejemplo, ocurren migraciones importantes desde el sudeste asiático hacia China, Japón o Corea, aunque no son tan cubiertas mediáticamente. “Allá no necesariamente hay una disputa política y narrativa frente a las migraciones, como sí lo estamos viendo en América y en Europa”, explicó.
