La Policía Nacional detuvo a cuatro personas en Castelldefels y Reus y liberó a cinco mujeres. Una víctima fue captada en Colombia con una oferta laboral falsa.
La Policía Nacional desarticuló una red criminal dedicada a la trata de personas con fines de explotación sexual. La operación finalizó con cuatro detenidos en Castelldefels (Barcelona) y Reus (Tarragona), y la realización de tres registros en los que se incautó dinero en efectivo, documentación, teléfonos y ordenadores. Los agentes acreditaron la existencia de una víctima de trata de seres humanos y liberaron a cinco mujeres.
La investigación comenzó a partir del testimonio de una mujer que, en situación de vulnerabilidad económica, recibió una oferta laboral falsa. Un hombre le ofreció un puesto como teleoperadora y, posteriormente, le propuso trasladarse a España para trabajar como encargada de una casa de citas. Según la oferta, la víctima debía gestionar clientes, cobrar el importe de los servicios sexuales y publicar anuncios de las mujeres en páginas web, a cambio de un salario mensual de 6.000 euros. La organización gestionó el viaje, pero al llegar a España la mujer fue informada de que debía ejercer la prostitución para saldar una deuda de 4.000 euros impuesta por los gastos del viaje.
Según el comunicado policial, la víctima se encontraba sin recursos económicos, sin apoyo de familiares o amigos en España y en situación administrativa irregular como turista, por lo que aceptó la imposición de la red. Durante el periodo de explotación, debía permanecer siempre disponible, sin poder salir sola ni disfrutar de descansos. Debía aceptar todas las demandas de los clientes, entregar la mitad de sus ingresos y desplazarse a otras localizaciones bajo órdenes de los responsables. También tenía que suministrar cocaína a los clientes, sin recibir beneficio alguno. Las tarifas y pagos eran controlados por la organización, y otras mujeres en el mismo piso sufrían condiciones similares.
La Policía Nacional informó que la víctima fue captada en Colombia bajo la promesa de trabajar como encargada en una casa de citas. Al llegar a España, fue obligada a ejercer la prostitución. La organización gestionó el viaje y la deuda impuesta fue de 4.000 euros.
España se mantiene entre los principales puntos de tránsito y destino en Europa para víctimas de trata, en su mayoría explotadas sexualmente. Según datos de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (Apramp), el fenómeno está ligado a la migración, la falta de recursos económicos y las dificultades para acceder al mercado laboral. La trata constituye una grave violación de derechos humanos.
