Nicolas Fouquet, superintendente de Finanzas de Francia, fue arrestado el 17 de agosto de 1661 tras la inauguración de su castillo en Vaux-le-Vicomte. El acontecimiento marcó el fin de su carrera política y su posterior encarcelamiento.
El 17 de agosto de 1661, Nicolas Fouquet, superintendente de Finanzas de Francia, fue arrestado por orden del rey Luis XIV. Fouquet había accedido al cargo bajo la protección del cardenal Mazarino, quien había creado diecisiete nuevos impuestos durante la guerra contra España. Según registros históricos, lo recaudado no ingresó en las arcas del Reino, sino que fue distribuido entre Mazarino y sus colaboradores, incluido Fouquet.
Tras la muerte de Mazarino en 1661, Fouquet se convirtió en el ministro más poderoso del reino. Jean-Baptiste Colbert, economista y figura rival, había presentado en 1659 un informe que sostenía que solo la mitad de los impuestos recaudados llegaban al rey. Fouquet no modificó su estilo de vida ni respondió a las acusaciones de corrupción difundidas por sus opositores.
Fouquet, que ostentaba los títulos de vizconde de Melun y de Vaux y marqués de Belle-Île, había construido un castillo en Vaux-le-Vicomte. La inauguración incluyó una cena preparada por François Vatel y una obra de teatro de Molière titulada Los molestos (Les Fâcheux). El rey Luis XIV asistió al evento.
Esa misma noche, Fouquet fue detenido por el capitán d’Artagnan. El ministro declaró: «Pensaba que el rey me tenía en mayor estima». El escritor Voltaire describió el episodio: «El 17 de agosto, a las 6 de la tarde, Fouquet era como el rey de Francia; a las 2 de la mañana, no era nadie».
Fouquet fue sometido a un proceso judicial que se extendió por varios años. Falleció en la prisión de Pignerol diecinueve años después de su arresto. Colbert lo sucedió en el puesto de superintendente de Finanzas.
