Excavaciones en el complejo arqueológico de Göbekli Tepe, en el sureste de Turquía, han sacado a la luz estructuras de planta cuadrada y rectangular que habrían funcionado como viviendas domésticas, según informaron los investigadores a cargo.
El complejo arqueológico de Göbekli Tepe, ubicado a 60 kilómetros de la frontera entre Turquía y Siria y cerca de la ciudad de Sanliurfa, fue declarado por la UNESCO como el “punto cero de la historia”. Las excavaciones en el sitio, que comenzaron hace más de 20 años bajo la dirección del arqueólogo alemán Klaus Schmidt, han revelado recientemente estructuras que podrían haber sido utilizadas como viviendas domésticas durante el período neolítico.
Göbekli Tepe se caracteriza por sus monumentales círculos de piedra con pilares en forma de T, algunos de hasta 5,5 metros de altura, decorados con relieves de fauna prehistórica como jabalíes, zorros, gacelas, grullas, buitres, patos, serpientes, escorpiones y arañas. Según el arqueólogo Jens Notroff, estos relieves podrían representar una “mitología asociada al monumento” o ancestros importantes.
Las nuevas excavaciones, realizadas en un área al norte del sitio principal, han descubierto estructuras de planta cuadrada y rectangular que datan de la segunda fase de ocupación, alrededor del año 9.000 a.C. El director de la excavación, el Prof. Dr. Necmi Karul, señaló que la impresión inicial del equipo es que algunas de estas estructuras podrían haber sido hogares domésticos.
Lee Clare, director de campo de Göbekli Tepe, explicó que “mucha gente no se da cuenta de que hay pendientes empinadas en el sitio. Era en estas laderas donde se construían los edificios domésticos. Debido a la erosión y los terremotos (como el que ocurrió recientemente en Sanliurfa), las casas se deslizaron por los montículos y sepultaron los monumentos circulares y los pilares que estaban cuesta abajo”.
Las estructuras recién descubiertas presentan características que las distinguen de los recintos monumentales: tienen planta cuadrada o rectangular, menor presencia de pilares de gran tamaño, y sus interiores parecen más adecuados para actividades domésticas cotidianas. Se encontraron piedras para moler y recintos que habrían funcionado como alacenas para guardar comida bajo techo.
Este hallazgo sugiere que la arquitectura monumental y la vida doméstica cotidiana podrían haber coexistido en el sureste de Turquía, cerca de la confluencia del Tigris y el Éufrates, donde se originó la agricultura. Según los investigadores, esto refuerza la idea de que Göbekli Tepe era un asentamiento permanente donde diferentes tipos de edificios se utilizaban al mismo tiempo.
Lee Clare aclaró que los nuevos descubrimientos son obra del programa Türkiye’s Geleceğe Miras/Taş Tepeler, no de ningún individuo iluminado, como se rumorea en redes sociales. Göbekli Tepe se extiende sobre 9 hectáreas, con al menos 20 círculos de piedra detectados, de los cuales solo una parte ha sido excavada hasta el momento.
