Un repaso por las múltiples interpretaciones del héroe griego y su presencia en la obra cinematográfica.
La película homónima de Christopher Nolan sobre Odiseo generó un fenómeno de atención masiva. Pasado ese pico de interés, la Odisea, compuesta hace miles de años, plantea un diálogo con la actualidad.
El filme recupera conceptos de la Grecia Antigua, como la xenia, ley divina de la hospitalidad, para interpelar al presente. La obra ofrece una visión particular del protagonista: un Odiseo culposo y arrepentido que lamenta el fin de su edad del Bronce.
No se trata aquí de reclamar fidelidad a un clásico literario, ya que toda adaptación implica una versión o actualización. Los clásicos, cuando vuelven, lo hacen como un mensaje del pasado cuya interpretación corresponde a los contemporáneos.
Odiseo ha sido un héroe ambiguo. Homero lo llama polymetis, “el de muchos recursos”, por su ingenio y sagacidad. Fue autor de la estratagema del caballo para ganar la Guerra de Troya y de múltiples astucias para sobrevivir a su viaje. También tiene un costado sombrío: abundan los relatos sobre su habilidad para engañar o convencer a otros.
Se cuenta que pretendió evitar ir a la guerra fingiendo locura y arando en el mar. La performance duró hasta que Palamedes puso frente al arado al hijo recién nacido de Odiseo, forzándolo a confesar el ardid. Años después, Odiseo acusó a Palamedes de espía troyano ante los jefes griegos, lo que provocó su ejecución.
Otra anécdota relata que, tras la muerte de Aquiles, Odiseo convenció a Áyax de someter a sorteo la herencia de las armas del héroe fallecido. El sorteo lo ganó Odiseo, lo que indignó a Áyax y lo llevó al suicidio.
Por estas argucias, durante siglos Odiseo fue considerado emblema de la astucia despiadada y la manipulación. Dante, en su Divina Comedia, lo condenó al círculo infernal de los falsarios y embaucadores.
La pregunta que surge es qué puede decir este héroe ambiguo hoy: si advierte contra quienes dependen de la palabra para sus ambiciones, si plantea que todo vale para sobrevivir, o si es válida la versión arrepentida que propone Nolan.
