Las lluvias persistentes en las cuencas de los ríos Uruguay y Paraná, asociadas al fenómeno de El Niño, elevan los caudales y generan el desplazamiento de ganado en Corrientes, Entre Ríos y el norte de Buenos Aires.
Las persistentes lluvias en las cuencas de los ríos Uruguay y Paraná por el fenómeno climático de El Niño, y el consecuente crecimiento de sus respectivos caudales a niveles altos, generan el movimiento de hacienda desde zonas inundables e islas a terrenos más altos, a la espera de que en los próximos días las condiciones empeoren.
Existen dos realidades diferentes: por un lado, el río Uruguay es, en estos momentos, el más comprometido. Según registros del Instituto Nacional del Agua (INA) de este lunes, la altura del río se mantiene elevada y, en algunos puntos, por encima del nivel de evacuación.
Tal es el caso de Paso de los Libres, en Corrientes, donde la altura se ubicó este lunes en 9,26 metros, mientras el punto de evacuación es de 8,5 metros. Otras localidades comprometidas son Santo Tomé, con 10,52 metros, y Concordia, en Entre Ríos, con 11,5 metros. En ambos casos, el nivel de evacuación es de 12,5 metros.
Un panorama diferente presenta el Paraná: en Iguazú —cuyo río homónimo es uno de sus principales afluentes— las aguas se encuentran muy elevadas (24,3 metros), mientras que río abajo se las considera en un nivel “medio alto”. Ese caudal comenzará a descender hacia la desembocadura del Río de la Plata, por lo que los productores afincados en la vera del río o cercanos a arroyos o afluentes del Paraná prevén una suba prominente del agua en las próximas semanas.
Río Uruguay
En el caso del río Uruguay, Corrientes y Entre Ríos son las zonas más afectadas. Si bien no se puede hablar de un “desastre” ni de inundaciones generalizadas, los productores comienzan a tener problemas en la zona de islas y cercanas al río o sus afluentes, con campos anegados, caminos inundados y la necesidad de movilizar hacienda hacia sectores más altos.
En diálogo con Clarín Rural, el presidente de la Sociedad Rural de Santo Tomé, Marco Grisetti, sostuvo que, a la altura de esta localidad del norte correntino, el río está creciendo a razón de 1 a 2 centímetros por hora como consecuencia de las fuertes lluvias en Brasil y Misiones.
“Si bien todos los afluentes en el nacimiento del Uruguay están estabilizados, por las lluvias de estos dos días va a haber una crecida mayor. Santo Tomé y los pueblos cercanos esperan su estado de alerta a los 12 metros, por lo que, si sigue así, para mañana se estarán evacuando algunos sectores bajos”, dijo Grisetti.
Pero no solo en las márgenes del Uruguay se percibe la suba de las aguas, sino también tierras dentro de la provincia, más precisamente en los esteros del Iberá. “La crecida y las lluvias hicieron que todos los arroyos y bañados estén casi al límite de desbordarse y eso va a dificultar la entrada y salida de hacienda, como así también a las forestaciones”.
“Los campos están con mucha agua en los esteros o alrededor de estos. Si siguen las lluvias así, van a estar todos muy afectados en el centro de la provincia. En los campos más bajos ya se está llevando la hacienda para lugares más altos y si bien todavía no estamos en el momento más crítico, si sigue lloviendo así, en cuestión de una semana cambia todo”, finalizó.
Por su parte, el ex presidente de la Sociedad Rural de Paso de los Libres —una localidad en el centro sur provincial— e integrante de la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes (ASRC), Marcelo Carbonell, indicó que el río está “estabilizado en 9,30 metros, lo cual es bastante alto ya, con gente evacuada. Se prevé que siga creciendo un poquito más, pero ya tenemos el alivio que la cuenca superior, a la altura de Misiones, ya está bajando, así que, en unos días ya tenemos esa bajante nuevamente por nuestra zona”.
“De todas maneras, el río está muy alto y esto comienza a complicar los desagües de todos los arroyos y los ríos que forman parte de la cuenca del Uruguay, porque al estar tan alto el río no tienen drenaje, se empiezan a taponar y comienzan a salir de su cauce todo lo que son los ríos y arroyos que desembocan en el río Uruguay.
Por último, Carbonell consideró que este es “el comienzo de lo que es el efecto Niño, y empezamos un poco complicados y no queremos imaginarnos lo que puede suceder más adelante en el verano. La situación hoy es que hay muchos campos anegados cercanos a los arroyos y eso le va sacando superficie ganadera. Todavía no tenemos una gran complicación con mucha cantidad de lluvia, que es lo que se prevé de aquí en adelante, sí lo habrá”.
Más al sur, en Villa Paranacito (Entre Ríos), el ganadero y productor forestal José Peter relató que hace meses que el río viene mostrando niveles altos, pero sin mucho impacto en el sector, pero ahora, “los campos abiertos (sin protección contra inundaciones) ya se llenaron y la mayoría ya ha sacado o achicado su plantel de animales”.
“Los que tenemos diques también estamos alivianando, para que cuando llegue el momento más crítico, no nos agarre con toda los animales en el lote. Además, hay que tener en cuenta que los caminos rurales son bajos y se inundan antes que los campos con dique, por lo que después entramos en un cuello de botella y hay que sacar todo por barco. Por ahora veníamos con algunas creciditas, pero ahora viene en serio y a esto se sumó el Paraná”, concluyó Peter.
Río Paraná
La crecida en el río Paraná es algo que está por suceder más que un hecho: los altos niveles de agua en Iguazú y otros afluentes son la antesala del incremento del cauce río abajo en solo cuestión de semanas.
El vicepresidente de la Sociedad Rural de Victoria (Entre Ríos), Emiliano Merzbacher, indicó a Clarín que, en este momento, “la situación está bastante complicada con la altura del río Iguazú y en Corrientes, que nos afecta muchísimo. Veníamos manejando y sacando hacienda con tranquilidad, pero, a partir de la semana pasada, la gente se alarmó. Por suerte, tenemos varios puertos disponibles que hizo la Sociedad Rural y de esa forma se está pudiendo trabajar de otra manera, con más tranquilidad y turnos para sacar los animales”.
“En 20 días va a llegar el agua de arriba y mucha. También estamos a merced de las lluvias teniendo en cuenta el Niño, porque apura mucho las cosas. Hoy estamos con los ríos casi a medio metro que se desbordan. Ya hay algunas zonas inundadas, pero si cae un aluvión de 100 mm se va a complicar muchísimo más”, dijo Merzbacher, que es productor ganadero en las islas del Ibicuy.
En el norte bonaerense, los productores también están preocupados. La semana pasada la Sociedad Rural de San Pedro emitió un comunicado alertando sobre las posibles subas y la necesidad de tomar precauciones y medidas al respecto.
En este sentido, el presidente de la entidad, Lisandro Gordó, sostuvo que estiman que la suba en Iguazú llegará en los próximos 25 a 30 días al San Pedro. “La magnitud del problema que vamos a tener es difícil de prever, porque hay que ver cuando pase el pico del agua por acá cómo está el río Uruguay y si hay sudestada. Lo peor es que se dé esta combinación”.
“Hoy recibimos llamadas de algunos productores que están empezando a sacar hacienda. La rural estuvo trabajando con el municipio y otros organismos para tener lugar en donde bajarla y ya tenemos tres desembarcaderos”, concluyó Gordó.
