En un contexto de alta inflación, el economista Guillermo Hang analizó los desafíos para la recuperación del consumo interno. Durante una entrevista con Canal E, el especialista destacó que el proceso de remonetización, que busca aumentar la circulación de dinero en la economía real, enfrenta obstáculos significativos.
El freno de las tarifas al bolsillo familiar
Uno de los puntos centrales de su exposición fue el impacto de los servicios públicos en el presupuesto doméstico. “Las tarifas están subiendo bastante más que la inflación”, afirmó Hang. Este incremento, según explicó, actúa como un gasto fijo que reduce el ingreso disponible de las familias para otros bienes y servicios, contrayendo así el consumo general.
“Las familias se cuidan básicamente porque, por más que algunos bienes no estén subiendo tanto, los servicios públicos siguen subiendo”, detalló el economista. Esta presión sobre los gastos esenciales genera un efecto de “ahorro forzoso” o desvío de recursos que de otra manera podrían destinarse a la adquisición de otros productos, afectando la demanda agregada.
La “encerrona” de la política económica
Hang describió una compleja disyuntiva para la autoridad económica. Señaló que para fomentar una mayor actividad sería necesario reducir las tasas de interés, lo que estimularía el crédito y la inversión. Sin embargo, advirtió que esta medida podría ejercer una presión alcista sobre el tipo de cambio, generando un nuevo impulso inflacionario.
Remonetización en un escenario adverso
El concepto de remonetización, que el analista definió como el proceso de que el público tenga más dinero disponible para gastar, se ve dificultado por el actual entorno. “En los últimos meses, con el aumento de la inflación respecto a lo que venía siendo el año pasado, hay menos incentivos para que la gente tenga dinero en el bolsillo”, explicó. La incertidumbre y la pérdida de poder adquisitivo incentivan el ahorro financiero en lugar del consumo.
En conclusión, Hang planteó que la recuperación del nivel de actividad económica requiere que se superen estas tensiones. La combinación de tarifas en alza, inflación elevada y tasas de interés altas configura un escenario que limita la expansión del gasto de los hogares, considerado un motor fundamental para la reactivación productiva.
