Una nueva legislación busca modernizar el funcionamiento de las escuelas charter en el estado, introduciendo mayores requisitos de transparencia y control financiero para estas instituciones públicas.
Una legislación aprobada en enero de 2026 busca modernizar el Programa de Escuelas Charter establecido en Nueva Jersey en 1995. La normativa introduce nuevos requisitos de transparencia, gobernanza y supervisión sobre este tipo de instituciones educativas financiadas con fondos públicos.
En el estado hay 80 escuelas de este tipo, distribuidas en ciudades como Newark, Jersey City, Camden y Trenton. Estas instituciones tienen mayor autonomía para diseñar su modelo educativo, a cambio de cumplir objetivos académicos y de gestión establecidos en una carta, o charter, aprobada por el Departamento de Educación. Como forman parte del sistema público, no cobran matrícula, pero funcionan con reglas administrativas diferentes a las de las escuelas públicas tradicionales, ya que son administradas por organizaciones independientes.
Las escuelas charter son objeto de debate. Sus críticos alegan que pueden reducir fondos de los distritos escolares, que algunas presentan problemas de supervisión financiera y que tienen un impacto en la equidad educativa. La reforma, anunciada por el exgobernador Phil Murphy poco antes de ser sucedido en el cargo por Mikie Sherrill, busca asegurar que estas escuelas operen con estándares similares de rendición de cuentas y control financiero que las demás escuelas públicas.
Según un comunicado oficial, la medida responde a la necesidad de reforzar los mecanismos de supervisión para evitar abusos financieros y garantizar que la prioridad del sistema educativo sea el aprendizaje de los alumnos. La legislación trata de cerrar vacíos regulatorios y establecer estándares más claros para el funcionamiento de las escuelas charter y las organizaciones que las administran.
Entre los cambios más importantes destacan: el Departamento de Educación tendrá un papel central en la implementación de la nueva legislación, supervisando el cumplimiento de los nuevos requisitos de transparencia, evaluando solicitudes de apertura o renovación, revisando informes financieros y académicos, y aplicando medidas correctivas cuando se detecten irregularidades.
Además de reforzar la supervisión financiera y administrativa, otra de las leyes firmadas introduce cambios en aspectos relacionados con el funcionamiento cotidiano de las escuelas charter. Entre las modificaciones figuran ajustes en los procesos de admisión y matrícula, nuevos requisitos de informes académicos y normas actualizadas sobre participación de estudiantes en actividades deportivas inter escolares, según destaca la New Jersey School Boards Association.
