La obra dirigida por José María Muscari combina anécdotas, recuerdos y reflexiones de las carreras de Cristina Alberó, Marta Albertini, Judith Gabbani, Carolina Papaleo y Ginette Reynal, en una puesta que apela a la nostalgia y al talento experimentado.
Autor y director: José María Muscari.
Intérpretes: Cristina Alberó, Marta Albertini, Judith Gabbani, Carolina Papaleo y Ginette Reynal.
Funciones: Jueves a domingos, a las 18 hs.
Sala: Teatro Cervantes (Libertad 815).
Duración: 70 minutos.
El dramaturgo y director José María Muscari presenta Doradas, una obra que reúne en el escenario del Teatro Nacional Cervantes a cinco actrices con extensas trayectorias que, curiosamente, nunca antes habían actuado en esa sala emblemática. El espectáculo nace de la idea de conjugar el “no debut” de Muscari en ese teatro después de 30 años de carrera con el de estas intérpretes de renombre.
La puesta, que se desarrolla en el Salón Dorado del Cervantes, presenta a las actrices en un ambiente que simula una mansión en vísperas de una fiesta. Ataviadas con diseños de Verónica de la Canal y bajo la iluminación de Eli Sirlin, las protagonistas comparten con el público un recorrido por sus memorias profesionales. A través de un formato que mezcla pequeñas escenas, diálogos, anécdotas y hasta algún paso de baile, repasan hitos de sus carreras en televisión, cine y teatro.
Entre los recuerdos que se despliegan, Marta Albertini evoca sus participaciones en los teleteatros de Alberto Migré; Cristina Alberó hace referencia a su personaje en Dos para una mentira; Carolina Papaleo recuerda su experiencia filmando con Liv Ullmann; Ginette Reynal rememora su época en las pasarelas argentinas y parisinas; y Judith Gabbani alude a su trabajo en La familia Benvenuto y en películas con Porcel y Olmedo.
El resultado es una función donde la complicidad con el público es inmediata. Muscari estructura el relato jugando con la delgada línea entre la verdad y la ficción, mientras las actrices muestran recortes de diarios y revistas que documentan sus trayectorias, reforzando la autenticidad de sus historias.
La obra se inscribe en la línea de trabajo de Muscari, quien ha destacado por poner en valor a generaciones anteriores de actores, como lo hizo en versiones de La casa de Bernarda Alba o en obras como Derechas y Extinguidas. Doradas celebra el talento y la vigencia de artistas con una larga experiencia, proponiendo un divertimento con matices de vodevil dirigido especialmente, aunque no exclusivamente, al público silver.
