El género romántico tradicional evoluciona en las pantallas y la literatura, dando paso a historias más intensas y complejas que capturan la atención del público actual.
La llamada edad de oro de las comedias románticas, con éxitos taquilleros de finales de los noventa y principios de los dos mil, parece haber dado un giro. En su lugar, cobra cada vez más fuerza un subgénero narrativo conocido como “dark romance” o “romance oscuro”, caracterizado por tramas que incorporan peligro, conflicto psicológico y personajes moralmente complejos.
Según analistas consultados, el momento cultural actual favorece estas narrativas más intensas. “Las tramas que incorporan peligro, suspenso o conflicto psicológico suelen resultar más fácilmente comerciales porque generan mayor conversación y engagement“, explican Noemi Subiela y Laura González, de Barlovento Comunicación.
Laura Yebra, analista de DOS 30′, vincula este fenómeno con la popularidad de otros formatos como el true crime: “Este subgénero guarda también mucha similitud con las emociones extremas que nos provoca como espectadores”.
En el ámbito literario, el dark romance también está en ascenso. Inés Planells, editora de Ficción Internacional en Planeta, señala que “los personajes suelen arrastrar un pasado difícil y tienen conflictos internos que los abocan a ser seres moralmente grises”.
Si bien historias con tintes oscuros no son nuevas –como ejemplifica Cumbres Borrascosas de Emily Brontë–, su adaptación y recepción moderna evidencian un interés renovado. La reciente versión cinematográfica protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi recaudó más de 200 millones de dólares en su primer mes.
Las analistas Subiela y González explican el éxito de estas historias: “Funcionan porque ofrecen una experiencia emocional intensa y altamente inmersiva”, explorando “dinámicas de poder, obsesión o transgresión desde un espacio seguro: el de la ficción”.
La popularización del dark romance contemporáneo se ha visto impulsada por plataformas digitales como Wattpad, que han servido de trampolín para autoras como Mercedes Ron, cuya trilogía Culpables fue adaptada por Prime Video, combinando romance con elementos de peligro y conflicto moral.
