Un ciudadano brasileño falleció tras intervenir para evitar el asalto a un repartidor en San Pablo. Su vehículo impactó contra los sospechosos y terminó incrustado en un local.
Un hecho violento ocurrió el pasado jueves por la noche en San Pablo, Brasil, cuando Alisson Oliveira de Jesús (42) intentó impedir el robo de una moto a un repartidor. Según informaron medios locales, Oliveira, quien se dirigía a su trabajo en un auto alquilado, giró el volante y aceleró hacia dos hombres armados que estaban asaltando al joven.
El impacto dejó la moto bajo el vehículo y a los delincuentes en el suelo. Sin embargo, debido a la velocidad, el conductor perdió el control y chocó contra un muro, quedando la parte frontal de su auto incrustada en la pared de un bar.
Los asaltantes lograron levantarse y, al intentar huir sin éxito, uno de ellos se acercó al auto y disparó contra Oliveira, quien murió en el acto a causa de un impacto en la cabeza. Posteriormente, los sospechosos escaparon a pie y luego sustrajeron otra motocicleta.
El repartidor, visiblemente afectado, declaró a la prensa que el hombre le había salvado la vida. Equipos forenses y el Instituto de Medicina Legal acudieron al lugar para las pericias. La investigación quedó a cargo del Departamento de Homicidios y Protección de Personas (DHPP), que busca identificar y detener a los responsables. El vehículo fue incautado.
Alisson Oliveira, oriundo de Minas Gerais, trabajaba como supervisor en una empresa cementera y como conductor de aplicación. Se había mudado a San Pablo hace aproximadamente un año, donde vivía con sus dos hijas. La empresa para la que trabajaba confirmó su vínculo laboral, lamentó el suceso y afirmó estar brindando apoyo a la familia.
