Un análisis técnico y lingüístico de documentos del juicio contra Craig Wright y de la escena de un documental reaviva la teoría que identifica al criptógrafo británico como Satoshi Nakamoto.
La investigación sobre la identidad de Satoshi Nakamoto, el creador anónimo de Bitcoin, ha tomado un nuevo rumbo. El foco de la sospecha recae ahora sobre Adam Back, un criptógrafo británico y figura histórica del movimiento cypherpunk. La pista que encendió las alarmas fue una escena del documental de HBO sobre Bitcoin, donde Back, interrogado sobre su posible identidad como Satoshi, reaccionó con tensión y pidió que la conversación quedara fuera de registro.
La investigación, que también se apoya en documentos revelados durante el juicio contra el australiano Craig Wright (quien en 2015 afirmó falsamente ser Satoshi), analiza evidencias de carácter técnico y lingüístico. El estudio de correos electrónicos, publicaciones en foros como Bitcointalk y el propio libro blanco de Bitcoin revela patrones llamativos: una mezcla de inglés británico y estadounidense, coincidencias en errores gramaticales, uso de expresiones poco comunes y similitudes en el uso de guiones. En ese terreno, Back sobresale por encima de otros candidatos, con cientos de coincidencias estilísticas con los textos atribuidos a Nakamoto.
La conexión va más allá del lenguaje. Back fue el creador de Hashcash, un sistema criptográfico que Satoshi utilizó como base para el mecanismo de minería de Bitcoin. Además, su trayectoria en sistemas distribuidos, redes descentralizadas y programación en C++ encaja con los pilares tecnológicos del proyecto. Desde joven vinculado a la criptografía, Back desarrolló ideas que anticipaban con notable precisión los principios fundamentales de Bitcoin mucho antes de su aparición en 2008.
El contexto ideológico también es clave. Tanto Back como Satoshi estaban profundamente influenciados por el movimiento cypherpunk, una comunidad de los años 90 que buscaba proteger la privacidad individual frente al control estatal.
Sin embargo, el misterio sigue abierto. Otros nombres, como Nick Szabo o Peter Todd, también han sido señalados en distintas investigaciones. Incluso el criptógrafo argentino Sergio Demian Lerner aportó datos clave sobre la fortuna de Nakamoto que reconfiguraron el mapa de hipótesis. Para una parte de la comunidad, revelar la identidad podría ser menos importante que preservar el mito que permite que Bitcoin funcione como una red sin dueño.
