Halter, una empresa de agtech, desarrolló collares inteligentes que permiten controlar el ganado desde el celular, eliminando la necesidad de alambrados físicos. Con una reciente inversión de 220 millones de dólares, la compañía planea expandirse a Sudamérica, incluyendo Argentina.
La digitalización del agro suma un nuevo capítulo con la expansión global de Halter, una empresa que propone reemplazar uno de los elementos más tradicionales del campo: el alambrado. Con una reciente ronda de inversión por u$s 220 millones y una valuación que alcanzó los u$s 2.000 millones, la compañía acelera su crecimiento y pone el foco en nuevos mercados, entre ellos Sudamérica.
La firma neozelandesa, fundada por Craig Piggott, desarrolla un sistema de ‘cercas virtuales’ que permite manejar la hacienda sin estructuras físicas. A través de collares inteligentes con GPS, sensores y algoritmos, los productores pueden definir desde el celular cómo y dónde se mueve el ganado.
El sistema de Halter se basa en collares solares que utilizan señales de audio y vibraciones para guiar a los animales dentro de límites virtuales. En una primera etapa, el ganado aprende a asociar esos estímulos con determinadas acciones. Una vez completado ese proceso de adaptación, el manejo pasa a ser completamente digital.
En términos prácticos, esto implica que un productor puede diseñar potreros, mover rodeos o ajustar la carga animal directamente desde una aplicación móvil, sin necesidad de instalar ni mantener alambrados. El corazón del sistema es un algoritmo que procesa datos en tiempo real. Cada dispositivo genera más de 1.000 registros por minuto, lo que permite no solo controlar la ubicación de los animales, sino también monitorear su comportamiento y detectar posibles problemas sanitarios de forma anticipada.
El modelo de negocio se basa en una suscripción mensual por animal, que oscila entre u$s 5 y u$s 8, e incluye tanto el uso del collar como el acceso a la plataforma de gestión. El reciente financiamiento marca uno de los hitos más importantes para la empresa desde su fundación en 2016.
Actualmente, Halter trabaja con miles de productores en Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos, y ya comercializó cerca de 1 millón de collares. La empresa cuenta con más de 400 empleados y continúa sumando clientes de forma sostenida. Según explicaron desde la compañía, los fondos se destinarán a fortalecer la operación en los mercados donde ya tiene presencia y a avanzar en nuevas geografías.
En el corto plazo, el foco estará puesto en Irlanda y el Reino Unido, pero también en América del Norte y América del Sur. Dentro de esa estrategia de expansión, Sudamérica aparece como una de las regiones más relevantes. Países como Argentina, Brasil y Uruguay concentran algunos de los sistemas ganaderos más grandes y extensivos del mundo, lo que los convierte en candidatos naturales para la adopción de este tipo de tecnologías.
