Una nueva directiva del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Florida impide a las agencias policiales locales compartir detalles sobre operativos migratorios sin autorización federal, generando debate sobre transparencia y derechos de la comunidad migrante.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) emitió una directiva que prohíbe a las agencias locales en Florida divulgar información sobre operativos migratorios sin previa aprobación federal. La medida se enmarca en la expansión del programa 287(g), que otorga a oficiales locales facultades para realizar arrestos civiles de personas indocumentadas.
Según la orden, cualquier información “obtenida o desarrollada” a través de acuerdos de colaboración queda bajo control de la agencia federal, lo que limita su divulgación pública. Esto choca con la Sunshine Law de Florida, una ley estatal que garantiza el acceso a registros públicos a menos que estén protegidos específicamente.
Florida es actualmente el estado con mayor cantidad de acuerdos bajo el programa 287(g). En los últimos meses, las alianzas aumentaron a un ritmo acelerado. Por ejemplo, la oficina del sheriff de Miami-Dade incrementó sus oficiales certificados de 100 a 971 en menos de cuatro meses, según reportó WGCU.
Expertos legales señalaron que la falta de transparencia afecta derechos fundamentales, especialmente de la comunidad migrante. Katie Blankenship, abogada de inmigración y cofundadora de Sanctuary of the South, calificó la medida como “totalmente inconstitucional” y advirtió que “permite que estos actos inconstitucionales proliferen”. Por su parte, John Sandweg, exdirector del ICE, sostuvo que “el público tiene derecho a saber quiénes son arrestados, cómo son arrestados y cuántas personas son arrestadas”.
Un informe de The New York Times indicó que Florida lidera los arrestos por motivos migratorios en Estados Unidos. Desde principios de 2025, Miami registró más de 41.000 detenciones bajo esta modalidad, la cifra más alta del país. En lo que va de 2026, suma casi 10.000 arrestos. En contraste, en ciudades como Los Ángeles y Chicago, los arrestos disminuyeron considerablemente en los últimos meses.
