Una organización sin fines de lucro solicitó a un juez federal que detenga los trabajos de pintura en el estanque reflectante del Monumento a Lincoln, en Washington DC, como parte de los homenajes al 250º aniversario de la independencia de Estados Unidos.
El fondo del estanque reflectante del Monumento a Lincoln, en Washington DC, está cambiando de color. Como parte de los homenajes al 250º aniversario de la independencia, el presidente Donald Trump decidió pintar de azul una superficie que, durante mucho tiempo, ha sido gris.
El origen del estanque son las reformas urbanas trazadas por el Plan McMillan, que reinventó el National Mall como un paisaje neoclásico. El arquitecto Henry Bacon, conocido por diseñar el Monumento a Lincoln, concibió un estanque largo y estrecho al pie del monumento. La construcción concluyó en 1923 y desde entonces, puede verse un estanque de 2.030 pies de largo y 167 pies de ancho, con una profundidad de unos 76 centímetros en el centro. El agua refleja los monumentos a Lincoln y a Washington.
A principios de abril, según destaca el sitio del Hotel Washington, los obreros comenzaron a vaciar el estanque para realizar una limpieza profunda. Según anunció el propio Trump, para el 4 de julio lucirá un nuevo revestimiento de grado industrial descrito como “el azul de la bandera americana”.
Según Trump, el revestimiento tiene como objetivo sellar el estanque, mejorar su reflectividad y proteger el hormigón. Sin embargo, la Fundación del Paisaje Cultural, una organización sin fines de lucro dedicada a “promover la gestión informada” de los paisajes históricos, solicitó a un juez federal que detuviera los trabajos de pintura, según informa la CNN.
La Fundación afirma que el proyecto viola las leyes federales que exigen que el Departamento del Interior complete un proceso de consulta que incluya notificar al público sobre los planes y obtener la opinión de otras agencias federales antes de comenzar el trabajo. También sostiene que el proyecto contradice una ley federal que exige al Departamento emitir una evaluación sobre el impacto ambiental de la pintura.
“El incumplimiento de la ley por parte de los demandados antes de causar un daño permanente al National Mall está provocando un perjuicio grave e irreparable a los demandantes y al público en general”, dicen los abogados de la Fundación en la demanda. Agregan: “Sin una intervención judicial inmediata, los demandados desfigurarán un emblemático monumento estadounidense, en flagrante violación de los procedimientos establecidos por el Congreso”.
El director ejecutivo de la Fundación, Charles A. Birnbaum, le dijo a la CNN que el diseño original del estanque “es fundamental para la solemne y sagrada conexión visual y espacial entre los monumentos a Washington y Lincoln. Un fondo azulado es más apropiado para un complejo turístico o un parque temático”.
La demanda recayó sobre el juez Carl Nichols, nombrado por el presidente, quien anteriormente ha presidido impugnaciones a los esfuerzos por reformar la fuerza laboral federal. Nichols ha pedido a ambas partes que le comuniquen si debe celebrar una audiencia sobre la solicitud de una orden judicial de emergencia para detener las obras en el estanque.
Trump supervisa el proyecto de manera personal. “Es mucho más bonito ahora que cuando era nuevo, porque nunca tuvo el color que la gente quería, pero ahora va a tener un color estupendo”, declaró hace unos días.
