Las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos fueron alteradas este sábado por intensas tormentas eléctricas y una ola de calor que obligaron a evacuar recintos, retrasar actos oficiales y suspender actividades en Washington, Boston y Filadelfia.
En Washington, las autoridades desalojaron el National Mall, donde se desarrollaban los actos ‘Salute to America’ y la ‘Great American State Fair’, ante la llegada de fuertes tormentas con riesgo de descargas eléctricas y vientos. Los asistentes recibieron instrucciones de abandonar el recinto y refugiarse en edificios cercanos, según indicaron guardaparques, fuerzas de seguridad y organizadores.
La organización Freedom 250, impulsora de parte de los actos, informó que la programación quedaba aplazada hasta que mejorasen las condiciones meteorológicas. ‘Freedom 250 compartirá actualizaciones sobre la programación y la reapertura de puertas; por favor, manténganse atentos a nuestros canales oficiales para obtener información actualizada’, señaló en un comunicado recogido por CNN. Antes de la evacuación, la entidad había retrasado el inicio de ‘Salute to America’ para minimizar la exposición del público al calor extremo. ‘La seguridad de nuestros invitados, artistas y personal es nuestra máxima prioridad’, declaró la portavoz Danielle Alvarez.
El presidente estadounidense, Donald Trump, se refirió a las tormentas como un símbolo de buena suerte y un elemento ’emocionante’ para los eventos de la jornada, y afirmó que no iba ‘a dejar que un poco de lluvia detenga el 250º’ aniversario del país. ‘Esperaremos (a la tormenta), no me importa si son las 02.00 de la mañana o en una hora desde ahora. Parece que va a pasar, siempre lo hacen. Estaré allí pase lo que pase’, expresó en una publicación en redes sociales. ‘Nuestros grandes veteranos, especialmente los veteranos de antaño, muchos de los cuales están allí, pasaron por el infierno del fuego, y no los detuvo. ¡Tampoco nos va a detener a nosotros!’, concluyó antes de salir de la Casa Blanca.
En Boston, miles de personas que seguían las celebraciones junto al río Charles debieron abandonar la zona por una tormenta eléctrica, lo que retrasó el tradicional espectáculo de fuegos artificiales de la Boston Pops. En Filadelfia, los actos también se interrumpieron por las condiciones meteorológicas.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que las tormentas que avanzaban sobre Washington tenían potencial para ser especialmente intensas. ‘Es muy probable que las tormentas sean severas, con fuertes rachas de viento como principal amenaza y, por supuesto, con actividad eléctrica’, explicó el meteorólogo Joe Wegman a Bloomberg. ‘Hasta que lleguen esas tormentas, el calor sigue siendo muy intenso. Por eso queremos que se tomen todas las precauciones posibles’, agregó.
La jornada estuvo marcada por temperaturas elevadas en amplias zonas del este del país. Washington alcanzó cerca de 39,4 grados centígrados, Nueva York rozó los 34,4 grados, Atlantic City igualó su récord histórico con 41 grados, y Washington y Norfolk establecieron nuevos máximos para un 4 de julio. Alrededor de 130 millones de personas quedaron bajo avisos por calor o calor extremo desde Texas hasta New Hampshire. Los meteorólogos prevén que el episodio más intenso remita progresivamente en el noreste y el Atlántico Medio durante las próximas horas, aunque el descenso de temperaturas irá acompañado de un mayor riesgo de tormentas.
La combinación de calor extremo y tormentas puso bajo presión la red eléctrica estadounidense. El operador PJM Interconnection, que abastece a unos 67 millones de personas en trece estados, prevé haber superado esta semana su récord histórico de demanda eléctrica. En Nueva York, la compañía Consolidated Edison solicitó a unos 163.000 clientes del sureste del distrito de Queens reducir su consumo eléctrico mientras se realizaban reparaciones de emergencia en la red, y anunció el reparto de hielo seco entre usuarios afectados por cortes de suministro.
El viernes se contabilizaron unos 400 avisos por fuertes vientos y granizo, principalmente entre Chicago y Nueva York, mientras que más de 900.000 viviendas y negocios permanecían sin electricidad desde Misuri hasta Long Island. Michigan concentraba el mayor número de afectados, seguido por Nueva Jersey, donde las inclemencias obligaron a suspender parte del servicio ferroviario y ocasionaron retrasos en la red de Amtrak. La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, advirtió que las tormentas continuarían afectando al estado durante las próximas horas y pidió a la población permanecer atenta a las alertas oficiales. ‘Las tormentas también llegarán mañana por la tarde, y las más severas se registrarán en el sur de Nueva Jersey’, alertó.
