Una psicopedagoga y especialista en neuroeducación analiza cómo el fútbol genera conexión social y activa mecanismos neurológicos que unen a las personas más allá del resultado deportivo.
La final del Mundial entre Argentina y España, que se disputará mañana, ha generado un fenómeno social que trasciende el análisis deportivo. Según Mariana Savid Saravia, psicopedagoga miembro de Fundación Lea y especialista en Neuroeducación, el fútbol actúa como un catalizador de la conexión humana en un contexto de divisiones sociales.
En un país como Argentina, caracterizado por desencuentros cotidianos y crisis recurrentes, el fútbol provoca, según la especialista, que durante 90 minutos las diferencias se desplacen temporalmente. Savid Saravia señala que el cerebro humano está diseñado para la conexión: cuando se comparte una emoción intensa, se activan las neuronas espejo, se libera oxitocina y las ondas cerebrales tienden a alinearse. Este fenómeno, denominado efervescencia colectiva, se manifiesta en estadios, bares y hogares.
La especialista destacó que las ventas de asado crecieron un 30% en el último mes, como reflejo del ritual compartido. Además, afirmó que los jugadores argentinos, y en particular Lionel Messi, ofrecen un ejemplo de liderazgo basado en el esfuerzo, la resiliencia y la cohesión del equipo. Según Savid Saravia, ese liderazgo positivo, que contiene a los demás y celebra los logros ajenos, constituye una lección pedagógica.
En una época hiperconectada pero cada vez más solitaria, el fútbol devuelve la sincronía, un momento en que las personas dejan en pausa sus mundos privados para compartir una experiencia colectiva. La especialista invitó a reflexionar sobre los rituales compartidos en la vida cotidiana y a buscar excusas para coincidir con otros.
“El verdadero campeonato no se define en el alargue. Se define en cada abrazo, en cada ‘¿dónde lo ves?’, en cada silla que se suma a la mesa”, escribió Savid Saravia. Y concluyó: “El resultado del partido será efímero. Pero lo que perdura es la lección de que el éxito se construye con empatía, cohesión y creatividad colectiva”.
