El Consejo de Seguridad Nacional de Irak se reunió de emergencia tras los bombardeos conjuntos que, según las milicias, dejaron al menos 20 combatientes muertos.
El gobierno de Irak expresó el miércoles su “condena y repudio” a los ataques conjuntos realizados por Estados Unidos y Arabia Saudí la noche anterior contra grupos respaldados por Irán en territorio iraquí. Según un comunicado de la oficina del primer ministro Ali Al-Zaidi, los bombardeos causaron “la muerte y las heridas de varios mártires y civiles inocentes”.
El Consejo de Seguridad Nacional se reunió en sesión de emergencia para debatir los ataques. Las milicias iraquíes de las Fuerzas de Movilización Popular (PMF), respaldadas por Irán, afirmaron que al menos 20 de sus combatientes murieron, según reportó CBS News y la Agencia Noticias Argentinas.
El primer ministro Al-Zaidi presidió la reunión. Su oficina indicó que el gobierno iraquí estaba “en comunicación con las partes interesadas para verificar y abordar todo lo que habían planteado las partes saudí y estadounidense con respecto a los ataques contra territorio saudí”.
El Comando Central de Estados Unidos declaró que los ataques tuvieron como objetivo “instalaciones logísticas y de armas terroristas en todo el este de Irak”. El Ministerio de Defensa de Arabia Saudita confirmó su participación, invocando el derecho a la legítima defensa. Se trata del primer ataque reconocido por un Estado del Golfo Pérsico contra Irán o sus aliados regionales desde que Estados Unidos e Israel iniciaron la guerra en Medio Oriente hace cinco meses.
El Consejo de Seguridad Nacional de Irak decidió el miércoles “establecer un plan de seguridad integral para garantizar la seguridad del territorio, hacer frente a cualquier violación de la soberanía iraquí e impedir que cualquier fuente represente una amenaza para los países vecinos”, según la oficina de Al-Zaidi.
La milicia chiita iraquí Harakat al-Nujaba, aliada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, condenó los ataques y amenazó con represalias. El grupo pidió a Bagdad que rompa relaciones con Riad y expulse a las fuerzas estadounidenses de Irak. Harakat al-Nujaba calificó los bombardeos como “una agresión flagrante” contra “el corazón de las ciudades seguras de Irak”.
