El director ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, Aldo Abram, sostuvo que la guerra con Irán, el aumento del precio del petróleo y la incertidumbre internacional frenaron el ingreso de capitales que comenzaba a llegar al país. En una entrevista con Jorge Fontevecchia, también analizó la inflación, el consumo y las perspectivas para el segundo semestre.
El director ejecutivo de la Fundación Libertad y Progreso, Aldo Abram, afirmó que las dificultades que enfrenta la economía argentina tienen una explicación externa: el impacto de la guerra con Irán, el aumento del precio del petróleo y la incertidumbre internacional habrían frenado el flujo de capitales que comenzaba a llegar al país.
En diálogo con Jorge Fontevecchia, en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Abram defendió el rumbo económico del Gobierno, aunque remarcó la necesidad de mantener una mirada crítica sobre sus decisiones. El economista analizó la evolución de la inflación, la caída del consumo y las perspectivas para el segundo semestre, y sostuvo que, si el conflicto internacional se encamina hacia una resolución, la Argentina podría recuperar gradualmente el financiamiento y volver a crecer.
Abram es licenciado y máster en Ciencias Económicas por la Universidad del CEMA, consultor financiero y profesor en el Instituto Universitario ESEADE. Ejerce la dirección ejecutiva de la Fundación Libertad y Progreso, un centro de investigación especializado en políticas públicas.
Durante la entrevista, Abram expresó: “Nosotros medimos la inflación todas las semanas, con menores recursos que el INDEC, pero ya teníamos 2,1% relevado para el mes de julio, con lo cual anticipábamos que iba a estar por arriba del 2%”. Sobre el dato de la Ciudad de Buenos Aires, que dio 2,9%, señaló que “hay aumentos estacionales y aumentos de tarifas de servicios públicos que fueron muy fuertes en julio y del transporte, que pegan mucho más por la composición de la canasta de la Ciudad”.
En cuanto a la inflación anual, Abram estimó que “este año va a estar en 27%” y que “sin el factor petróleo probablemente hubiéramos estado más cerca del 20%”. Sobre la evolución mensual, pronosticó que “a partir de agosto se va a volver a ubicar abajo del 2% y el resto del año va a seguir teniendo una tendencia descendente”.
Respecto a la caída del consumo, Abram señaló que “hay una parte de la caída del consumo que puede estar midiendo CAME que tiene que ver con una transferencia de los negocios físicos a los virtuales”. También indicó que “luego de las elecciones, volvimos a ver una recuperación del consumo que antes no se daba”, pero que “el segundo trimestre, lamentablemente, sí tuvimos una caída en el consumo”.
El economista vinculó el aumento de la inflación y la caída del consumo al conflicto bélico: “Cuando subieron los precios en marzo, después la desaceleración fue baja en abril y se tendió a bajar”. Y agregó: “La guerra generó una fuerte suba de la inflación en todo el mundo, pero después recuperó la tendencia descendente que tenía que llevar”.
Sobre las perspectivas, Abram manifestó: “Si la guerra se termina, vamos a ver un impacto sobre la Argentina muy grande. Vamos a volver a ver muchísimo interés en financiar empresas, incluso al Gobierno nacional y a las provincias”.
