El endeudamiento de hogares y empresas se consolidó como uno de los principales problemas estructurales del país. Según datos oficiales, más de cinco millones de personas figuran como morosas, mientras que casi la mitad de la población mantiene algún tipo de deuda. El gobierno nacional no anunció medidas específicas para abordar la situación.
El endeudamiento de los hogares y las empresas se convirtió en un tema central de la agenda social y política argentina. Según datos oficiales, más de cinco millones de personas se encuentran en situación de morosidad, lo que representa más del 10% de la población. Además, cerca de la mitad de los argentinos mantiene algún tipo de deuda, ya sea con entidades financieras, comercios o particulares.
Las tasas de interés aplicadas a los créditos y tarjetas de crédito generan un escenario de dificultad para los deudores. Mientras que las tasas de las tarjetas de crédito se ubican entre el 70% y el 100% anual, los intereses para los morosos que ya están en una situación más extrema alcanzan el 20% anual, según declaraciones del presidente Javier Milei. Esta diferencia implica que quienes pagan los mínimos de sus tarjetas enfrentan costos mayores que aquellos que no pueden afrontar ningún pago.
El gobierno nacional no anunció medidas específicas para abordar el problema del endeudamiento. Tanto el presidente del Banco Central como el ministro de Economía se refirieron al antecedente moral que implicaría brindar una solución a los deudores extremos, según declaraciones públicas realizadas en distintos medios.
Investigadoras como Verónica Gago y Luci Cavallero, autoras del libro Una lectura feminista de la deuda. Vivas, libres y desendeudadas nos queremos, señalaron en una entrevista en el programa El círculo rojo de Radio con Vos que “la deuda se convirtió en un lenguaje público-colectivo en contra de lo individual, y esa carga de fracaso, culpa y responsabilización”. También afirmaron que “cuando lo financiero empieza a colonizar la vida cotidiana, antes pedías crédito para un gasto particular, pero con el empobrecimiento intentan que sea para los gastos cotidianos, siempre vas a necesitar endeudarte para subsistir en la vida cotidiana”.
El analista Federico Vaccarezza, en una entrevista en Modo Fontevecchia, explicó que “a medida que el ingreso se fue erosionando durante los últimos dos años, el crédito fue lo que empezó a funcionar como una suerte de mecanismo de compensación frente a los ingresos que ya no alcanzaban para poder sostener el nivel de vida”. Además, sostuvo que no habrá un “plan platita” desde el gobierno para las próximas elecciones, porque “casi el total de lo que se volcase para tratar de recomponer el ingreso no se volcaría al consumo: se volcaría a pagar deuda, se volcaría a desendeudamiento”.
El Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), dirigido por Agustín Salvia, es una de las principales fuentes de información sobre la evolución de la pobreza y el endeudamiento en el país. Sus informes periódicos dan cuenta de la magnitud del fenómeno y de su impacto en las condiciones de vida de la población.
