Valentina Correa Heredia, de 26 años, nacida en Colombia y criada en el País Vasco, se mudó a Rovaniemi, Laponia, para trabajar como elfa durante la temporada navideña. En diálogo con La Vanguardia, relató sus funciones, el contacto con Papá Noel, las condiciones climáticas y la gastronomía local.
Durante la Navidad, Rovaniemi, en Laponia, Finlandia, recibe anualmente a más de 500.000 turistas que visitan a Papá Noel. Detrás de esa experiencia, un grupo de jóvenes conocidos como “elfos” sostiene la ilusión. Valentina Correa Heredia, de 26 años, es una de ellos.
Correa, nacida en Colombia y criada en el País Vasco, viajó a Finlandia para desempeñarse como elfa durante la temporada. Entre sus tareas, indicó que recibe a los clientes en el aeropuerto y realiza animación en el autobús. “Cuando llegan a la Villa, realizan varias excursiones: visitas a los huskies, a los renos y, por supuesto, el encuentro con Santa Claus”, explicó.
En cuanto al contacto con Papá Noel, señaló que una de las elfos siempre está presente durante las visitas. “Les hacemos las fotos, hablamos con los niños cuando están nerviosos y les contamos historias sobre Santa para que se relajen”, afirmó.
Cuando los niños preguntan si Papá Noel es real, la respuesta es siempre afirmativa. “Si nos dicen que no, les damos la vuelta: les decimos que nosotros somos elfos y que no estamos seguros de que los humanos existan”, sostuvo.
El idioma principal de comunicación es el inglés, aunque a veces las familias solicitan elfos que hablen español o francés. “No hace falta que sea perfecto. A los niños les encanta que tengamos acento”, declaró.
Respecto a las temperaturas, Correa detalló que el día “más caluroso” registra –14 grados y los más fríos rondan entre –30 y –35. “Lo peor no es el frío, sino que se hace de noche muy pronto y no amanece hasta las 9 o las 10”, agregó.
La luz solar escasea y eso afecta algunas actividades. “A veces hay un paseo en reno y se hace de noche. La gente se enfada porque pagó 600 o 700 euros solo por ese paseo”, señaló. Ante esas quejas, la estrategia es apelar al humor: “No entiendo muy bien lo que es el dinero en términos humanos”.
El ambiente entre los trabajadores es positivo. “Vivimos casi todos juntos. Ayer estuvimos haciendo karaoke; otros días vamos al cine”, contó. También mencionó que suelen salir a ver auroras boreales, aunque la aplicación que usan para predecirlas “engaña constantemente”.
En cuanto a la remuneración, afirmó que el salario no es “altísimo”, pero destacó los beneficios adicionales: alojamiento incluido y acceso a actividades como esquí o paseos con renos y huskies a costo reducido. “La gente no viene tanto por el salario como por la experiencia”, sostuvo.
Sobre la gastronomía, Correa señaló que “no hay tanta diferencia con la comida de España”. No obstante, mencionó que el consumo de carne de reno es frecuente en Finlandia. “Yo no lo he probado porque soy vegetariana, pero me sigue chocando bastante: es un animal muy representativo para ellos y, aun así, forma parte de su dieta”, declaró.
Finalmente, dijo que echa de menos a su perro, a su familia y a sus amigos. “Para mí la Navidad es una fantasía: felicidad, alegría, muchas luces… y, aunque ahora no esté con ellos, significa estar con mi familia”, concluyó.
