El oficialismo impulsa la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) como parte de una reforma electoral que, según sus impulsores, busca reducir costos y evitar la volatilidad cambiaria. La oposición sostiene que la medida favorece la reelección del presidente Javier Milei.
Este lunes se conmemoraron los 176 años del fallecimiento del general José de San Martín, con un acto encabezado por el presidente Javier Milei en Plaza San Martín, con la presencia de su gabinete en pleno y transmisión por cadena nacional. En paralelo, el oficialismo avanza en una reforma electoral que incluye la eliminación de las PASO, un tema que domina la agenda política de los últimos meses.
Desde 1983, dos presidentes peronistas lograron la reelección: Carlos Menem en 1995 y Cristina Fernández de Kirchner en 2011. Ningún presidente no peronista ha conseguido un segundo mandato. Raúl Alfonsín entregó el poder antes de tiempo, Fernando de la Rúa renunció y Mauricio Macri perdió las elecciones de 2019 por más de ocho puntos.
El proyecto de eliminar las PASO fue presentado por el Poder Ejecutivo con el argumento de que las primarias tienen un alto costo fiscal y una baja participación. La oposición, en particular el peronismo, sostiene que la eliminación de las PASO es una estrategia para garantizar la continuidad de Milei. En una reunión celebrada en el Hotel Libertador, dirigentes como Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner y gobernadores de Unión por la Patria coincidieron en esa lectura.
Dentro del oficialismo, algunos sectores políticos han expresado inquietud por la posibilidad de que, sin PASO, se multipliquen las candidaturas opositoras, lo que podría forzar un balotaje. El diputado Diego Santilli, del PRO, restó importancia a ese riesgo y afirmó que los candidatos externos no suelen llegar a la boleta.
La reforma electoral enfrenta demoras en el Congreso. Inicialmente se esperaba su tratamiento antes de octubre, pero ahora se analiza postergarla hasta diciembre y vincularla a un paquete de medidas que incluye la ampliación de las zonas frías y cálidas, y el financiamiento de obras públicas. Esta dilación podría afectar a los gobernadores que necesitan fondos para sus campañas.
En tanto, el PRO negocia con el oficialismo el apoyo a la eliminación de las PASO a cambio de compromisos electorales en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires. La mesa de diálogo entre ambos espacios, que comenzó el jueves pasado, busca acordar un “blindaje del cambio”.
