Tres procesos electorales en Estados Unidos, Israel y Brasil resultan determinantes para el futuro cercano de Argentina, según el análisis de alineamientos estratégicos y proyecciones geopolíticas.
Tres procesos electorales en el mundo se han vuelto cruciales para el futuro cercano de Argentina: Estados Unidos, Israel y Brasil. Los tres impactan en el marco de alianzas y en la proyección geopolítica del país.
El presidente Javier Milei ha definido públicamente que los socios prioritarios de su gestión son la Casa Blanca y el gobierno de Benjamin Netanyahu. Ambos liderazgos medirán fuerzas en las urnas. A este escenario se suma la contienda electoral en Brasil, la mayor potencia de América Latina, donde la contienda trasciende lo local y resulta decisiva para la región.
América Latina atraviesa una reconfiguración de su mapa ideológico. Durante la primera década del siglo XXI, la región experimentó un corrimiento hacia gobiernos de izquierda, en el ciclo conocido como la “ola roja”. El escenario actual muestra una aceleración en sentido contrario, con el surgimiento de expresiones alineadas a la derecha o extrema derecha.
En ese tablero geopolítico, Brasil opera como un factor de equilibrio. Representa casi la mitad del territorio y de la economía latinoamericana. Lo que ocurra con el liderazgo de Luiz Inácio Lula da Silva impacta en la economía argentina y en el diseño estratégico del presidente de la Nación, quien ha mantenido una relación diplomática compleja con el gigante del Mercosur.
En Washington, los datos recientes publicados por Grand Continent, basados en las mediciones de Nate Silver en su Silver Bulletin, muestran un deterioro en la imagen de Donald Trump. Según las últimas proyecciones: imagen neta negativa de -20.4 puntos, fuga de respaldos entre votantes independientes y del Partido Republicano, indicadores no registrados desde la época de Richard Nixon, y una ventaja demócrata consistente en un margen cercano al 10%.
Ian Bremmer, presidente y fundador de Eurasia Group, consultora de riesgo político, afirmó que el escenario actual encamina a Trump hacia una derrota electoral. Bremmer sostuvo que los indicadores de opinión pública para el magnate son los más bajos registrados a esta altura de un mandato para cualquier mandatario o candidato en los últimos 80 años. Para la consultoría, una derrota de esta magnitud implicaría el cierre de un ciclo político en la potencia global.
Trump ha mantenido focos de conflicto en la escena internacional. Recientemente, las autoridades norteamericanas revocaron la visa de ingreso a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador. La medida generó protestas formales de la presidenta Claudia Sheinbaum. Desde el entorno de Trump desestimaron las quejas.
En Europa, el avance y la postura de Vladímir Putin mantienen en alerta el equilibrio geoestratégico del continente.
