Casi un mes después de las declaraciones del presidente argentino Javier Milei contra el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, no hay fecha prevista para el regreso del embajador de Brasil, Júlio Bitelli, a Buenos Aires.
Casi un mes después de las declaraciones del presidente argentino Javier Milei contra el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, durante el lanzamiento de la candidatura del senador Flávio Bolsonaro en la convención del PL en São Paulo, aún no hay fecha prevista para el regreso del embajador de Brasil, Júlio Bitelli, a su puesto en Buenos Aires.
Milei se refirió a Lula como “presidiario” y defendió la elección de Flávio Bolsonaro. Días después, en una entrevista con el canal LN+ de Buenos Aires, el presidente argentino amplió sus declaraciones y expresó mayor cercanía con la familia Bolsonaro.
El gobierno brasileño, que antes de esa entrevista planeaba el regreso de Bitelli al puesto, congeló esa posibilidad. “Nada cambió. Sin previsión de regreso del embajador”, declararon fuentes del gobierno de Lula.
En una entrevista reciente con Clarín, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, afirmó: “Argentina debe cesar inmediatamente las agresiones para la retomada de la normalidad en la relación bilateral”. En Buenos Aires, no se observan cambios en el comportamiento de Milei respecto al presidente de Brasil.
No obstante, el presidente argentino autorizó formalmente la realización de un entrenamiento conjunto de la Armada de Brasil y la Armada de Argentina en Mar del Plata. Esta operación se realiza desde fines de la década de 1970 y es una tradición entre ambos países. Para observadores de los dos gobiernos, la autorización de Milei confirma que los pilares bilaterales construidos en las últimas décadas no pueden ser afectados. Sin embargo, la ausencia del embajador de Brasil en Buenos Aires y del embajador de Argentina en Brasilia dificulta la posibilidad de nuevos proyectos conjuntos o la ampliación de los existentes.
