El delantero brasileño Igor Thiago, que trabajó como albañil y superó una depresión, fue convocado por Carlo Ancelotti al seleccionado de Brasil para el Mundial 2026 tras una destacada temporada en la Premier League con el Brentford.
A los 13 años, Igor Thiago perdió a su padre y comenzó a trabajar como albañil y en ferias para sostener a su familia. Su objetivo era ser futbolista profesional. Antes de la muerte de su padre, caminaba ocho kilómetros para asistir a entrenamientos de un proyecto social. Realizó pruebas en clubes brasileños sin éxito, hasta que se incorporó al Verê Fútbol Club, de la tercera división del estado de Paraná.
En 2019, a los 17 años, llegó al Cruzeiro. No obtuvo minutos de juego y atravesó un período de depresión. En declaraciones a ESPN, afirmó: “Pasé por un período de depresión. Hubo noches en que pensé en renunciar. Lo que me dio fuerza realmente fue mi madre y mis hijos”.
En enero de 2020 debutó en Primera ante Boa Esporte por el Estadual de Minas, con un gol. En 64 partidos con Cruzeiro convirtió 10 goles y dio tres asistencias.
En 2022, el Ludogorets lo fichó por 1,3 millón de euros y lo asignó a su filial en la segunda división de Bulgaria. Luego pasó al primer equipo, donde en 55 partidos marcó 21 goles y repartió 11 asistencias.
Efraín Juárez, exfutbolista y scout del Brujas de Bélgica, recomendó su contratación. El club lo compró y Thiago anotó 29 goles en 55 partidos.
En julio de 2024, el Brentford de la Premier League pagó cerca de 33 millones de euros, cifra récord para el club, por su pase. Una lesión de rodilla lo mantuvo fuera de la cancha durante casi toda la primera temporada.
En la temporada siguiente, Thiago convirtió 22 goles en la Premier League y finalizó como segundo máximo goleador, detrás de Erling Haaland.
Carlo Ancelotti lo convocó al seleccionado de Brasil para el Mundial 2026. Al conocer la noticia, Thiago estaba con su familia. Se tapó el rostro con las manos y se abrazó con su madre y sus hijos.
